¿Y si la clave para comunicarnos con seres de otros mundos estuviera en nuestros jardines?. Un artículo científico publicado en el sitio especializado Mit.edu, plantea que las abejas melíferas (Apis mellifera) podrían ser modelos biológicos para entender cómo establecer contacto con vida inteligente extraterrestre. El puente sería el lenguaje matemático.

Las abejas, a pesar de tener cerebros muy diferentes a los nuestros, pueden realizar operaciones lógicas y comprender conceptos abstractos como el número cero. Esto sugiere que el cálculo no es un invento humano, sino una consecuencia de la inteligencia. Los ancestros comunes de los humanos y las abejas se separaron hace más de 600 millones de años, lo que hace aún más sorprendente que ambas especies hayan desarrollado capacidades numéricas similares.

     

Experimentos demostraron que las abejas pueden resolver sumas y restas sencillas, ordenar cantidades y vincular símbolos con valores numéricos. Por ejemplo, en 2016 y 2024, se realizaron estudios que mostraron que las abejas melíferas pueden aprender a asociar símbolos específicos con cantidades concretas, lo que sería una versión simplificada del modelo de aprendizaje humano. Si una abeja puede hacerlo, ¿por qué no serían capaces los extraterrestres?

La idea de que las matemáticas son un lenguaje universal no es nueva. La sonda Voyager incluye una placa de oro que las emplea para describir nuestra química y biología básica. Asimismo, en 1974, un mensaje de radio enviado desde el Observatorio Arecibo utilizó secuencias binarias para describir nuestra ubicación en el universo. Sin embargo, el estudio plantea desafíos como encontrar un punto de conexión matemático compartido con especies extraterrestres. ¿Será posible?

Los investigadores sugieren que, si las especies extraterrestres desarrollaron dialectos matemáticos condicionados por su propia percepción del tiempo y el entorno, habría que encontrar una ecuación compartida que favoreciera el entendimiento. Un desafío mucho mayor, pero no imposible.