En el marco del grave caso de acoso que sufrió una adolescente de Catamarca durante su viaje de egresados a Bariloche, el médico psiquiatra y subsecretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad, Lucas Raspall, analizó la problemática en contacto con Radio 2. El profesional advirtió sobre la espiral de agresividad que atraviesa a la sociedad e impacta de lleno en las redes sociales, un fenómeno que también se evidenció la semana pasada en Rosario con la aparición de fotos de alumnas modificadas con inteligencia artificial (IA) con fines de hostigamiento.
Durante la entrevista con De boca en boca, Raspall reflexionó sobre cómo los discursos agresivos permean en los más jóvenes. En ese sentido, destacó que los mensajes violentos que surgen desde las altas esferas de poder –desde los ataques del presidente Javier Milei a la prensa argentina, o la chicana de Flávio Bolsonaro al reelecto Lula Da Silva en el último debate presidencial– terminan derramando en las actitudes cotidianas de la sociedad. Al respecto, el psiquiatra sostuvo: “Estamos acostumbrándonos que acá, desde arriba para abajo, se hable con un nivel de violencia que no es admisible. Esto va cayendo, va empezando a drenar, entra por todos los poros de los pibes”.
Frente a situaciones de maltrato entre pares, apuntó que tanto madres como padres deben asumir un rol preventivo, no solo para enseñar a los chicos a defenderse, sino para evitar que actúen como victimarios. “Lo que nos toca a los adultos es la responsabilidad de educar un poco más de cerca, es marcar un poco más de cerca, reconociendo que también tu hijo y el mío pueden estar haciéndole daño a alguien”, advirtió.
En cuanto al rol del entorno digital, el funcionario de la Municipalidad remarcó que las redes sociales están moldeando las cabezas de los adolescentes, quienes pasan en promedio siete horas diarias conectados a sus pantallas. En relación a la dinámica del bullying, enfatizó la enorme importancia de trabajar con el grupo de pares que observa el maltrato sin intervenir ni detener la agresión. “Porque en el circo, igual que en el Coliseo romano, si no hay espectadores, esos dos que están en la arena, no tienen para qué matarse”, ejemplificó para ilustrar la responsabilidad de la comunidad en su conjunto.
Siguiendo con la metáfora, Raspall explicó que el ciberacoso funciona bajo lógicas perversas donde se premia el daño al otro. “Gana el que grita más fuerte, el que pega más fuerte, el que va más al borde, porque siempre es al borde. Y si cruzás el borde, vas a tener más likes”, lamentó el especialista. Además, advirtió que la vida digital es parte inseparable de la vida real y sus consecuencias pueden ser profundamente dañinas para la salud mental de quienes sufren estos ataques.



