El inicio del 2026 expone visiones encontradas dentro del mapa gastronómico rosarino. Luego de que desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (Aehgar) se señalara que el último trimestre de 2025 permitió “trabajar mejor” gracias a una mayor previsibilidad económica, la Unión Gastronómica Rosario (Ugar) salió a matizar ese escenario con un diagnóstico mucho más crudo.
Para esta última entidad, lo que para algunos fue un alivio estacional por las fiestas, para el sector de restoranes y parrillas tradicionales representa una crisis de rentabilidad que pone en riesgo la continuidad de locales en corredores clave como avenida Pellegrini.
La semana pasada, en declaraciones a El Tres, Carlos Mellano, titular de la Aehgar, había sugerido un leve repunte por distintos factores que, a su juicio, permitieron cerrar el año un poco mejor de lo que transcurrió. "Nada más alejado de la realidad", lo cruzaron desde Ugar.
"Es una falacia total, hablo todo el tiempo con mis compañeros. Salvo uno o dos, Pellegrini está destrozado. Un empresario del cordón gastronómico de Pellegrini tuvo que inyectarle 25 mil dólares al negocio. En Pichincha están para atrás. Los que funcionan son los que pudieron agregar una propuesta de nocturnidad post-comida. Pero estrictamente los que tienen una propuesta gastronómica están todos muy mal", dijo Jorge Sauan a Rosario3.
Estas declaraciones se desprenden de las expresadas por Mellano hace algunos días, cuando intentó ver el vaso medio lleno gracias a la previsibilidad económica, expresada en el control de la inflación, según dijo. El dirigente, sin embargo, aclaró que la recuperación no fue total ni mucho menos. Según los datos de la entidad, se mantuvo una baja interanual cercana al 20% en el consumo general, aunque el último trimestre logró "trabajar mejor" en comparación con los meses previos de recesión.
A lo que Sauan respondió: “Sí, hay una realidad, diciembre es carnaval para este sector porque la gente sale más, hay muchas fiestas, pero las parrillas donde gastás 60 o 70 mil pesos el cubierto no están trabajando”.
Igualmente, desde Ugar indicaron: “No es una crisis tan profunda como la del 2001, pero no podemos decir que la gastronomía está pasando un buen momento. Hubo un aumento en la carne del 25% y yo me lo tuve que comer porque tengo un cubierto barato. No sé si pudieron hacerlo los demás. No podés subir los precios, los márgenes se achicaron y vendemos menos”.
Y, por si no quedó claro, Sauan insistió en que no se sienten representados por los dichos de Mellano: "Él prácticamente no tiene negocios gastronómicos, son de un sector vinculado con la nocturnidad o tiene algunas licitaciones. La realidad estrictamente gastronómica no es la de un repunte. No es lo que está pasando en líneas generales".



