Dos casos de ataques de perros de la raza pitbull generaron alerta en las últimas horas en la ciudad de Santa Fe. El hecho más dramático se registró en el barrio Sur, donde una mujer de 39 años fue ferozmente atacada por su propia mascota y su hijo, de 24, intervino con un arma blanca para salvarla, situación que culminó con la vida del animal y ambos familiares internados en el hospital José María Cullen.

Ante la desesperación por no poder separar al animal de su madre, el joven utilizó un cuchillo. En medio del forcejeo, no solo logró detener la agresión del perro hacia la mujer, sino que terminó causándose cortes accidentales en su propio cuerpo. 

Como consecuencia del violento episodio, madre e hijo fueron trasladados de urgencia al efector de la capital provincial.

     

El director del hospital, Bruno Moroni, brindó el parte de los pacientes en De 12 a 14 (El Tres) y precisó que la mujer ingresó "por múltiples lesiones vinculadas a mordedura de perro en ambos miembros superiores y ambos miembros inferiores". En ese sentido, el profesional explicó: "Una paciente que requirió una intervención quirúrgica para realizar toilette de las heridas". 

Sobre su estado actual, agregó que "se encuentra en sala general, estable hemodinámicamente, en tratamiento con antibióticos para ver la evolución".

Por el lado del hijo de la víctima, el profesional aclaró que sus lesiones no fueron provocadas directamente por el perro, sino por el arma blanca que portaba. 

"Un paciente que ingresó vinculado al mismo episodio, pero con una herida de arma blanca a nivel de hemitórax derecho superior, donde presentó un neumotórax y se le colocó un tubo de drenaje pleural para la resolución de este neumotórax", detalló. 

Al igual que su madre, se recupera en una sala general y se mantiene "estable hemodinámicamente con evolución favorable".

Un nene atacado el fin de semana


A este grave episodio intrafamiliar se le suma otro ataque ocurrido el último fin de semana, también en la ciudad de Santa Fe. En este caso, la víctima fue un nene de apenas dos años que sufrió mordeduras en uno de sus brazos mientras se encontraba en la vía pública.

Las circunstancias de este hecho apuntan a la negligencia de las personas que paseaban al pitbull, quienes lo sacaron sin el bozal correspondiente. 

Tras producirse el ataque sobre el niño, los responsables de la mascota se retiraron del lugar sin brindar asistencia a la víctima, configurando una nueva falta frente a los protocolos de tenencia de estos animales.