El programa conducido por Georgina Barbarossa tuvo un momento de gran emoción al escuchar a Silvina, hermana de Pity Álvarez. Fue Analía Franchín quien se mostró conmovida hasta las lágrimas y explicó los motivos: una historia personal y familiar de lucha contra las adicciones.
Silvina describió cómo encontró a su hermano convulsionando en el patio de su casa. “De la nada, sentados acá, los perros ladraban como avisándome que algo pasaba. Entré, que estaba en el patio, estaba convulsionando en una silla. Pude atajarlo antes que se golpeara la cabeza con el piso, le pasé una almohada por la cabeza y lo contuve”, relató. Contó que, a la hora y media del episodio, Pity ya había recuperado la conciencia y preguntó: “¿Qué estoy haciendo en el piso?” Silvina también advirtió que estas crisis ocurren con frecuencia y que muchas veces el músico ni siquiera es consciente de que le sucedieron: “A veces me dice: tengo golpes en el cuerpo y no sé si me caí, pero no me acuerdo de haberme golpeado”.
Fue en ese momento cuando Franchín, visiblemente conmovida, intervino entre lágrimas. “Es muy tremendo cuando los ves en los estados que no son conscientes y que se golpean. Que se lastiman y no se dan cuenta que se lastiman del estado en el que están. Es tremendo que se olviden de comer, es tremendo que no se acuerden que tienen que ir al baño”, dijo, con la voz quebrada.
La conductora intervino y señaló que Franchín estaba “viendo repetir la historia y verse reflejada en un espejo”. Fue entonces cuando la panelista reveló que su hermana Sandra había fallecido dos años atrás y que durante ese tiempo cargó con una contradicción difícil de procesar: “Sentí mucha culpa por desear que se vaya, pero sé que fue lo mejor que le pudo haber pasado. Porque no era vida, no era calidad de vida”.
Llorando, se preguntó: “¿Cómo puede ser que haya cerebros que sean tan predispuestos a la adicción?”, y recordó la infancia de quienes atraviesan estas situaciones. “Todos fueron chiquitos, todos aprendieron a caminar, aprendieron a comer, aprendieron a andar en un triciclo. ¿En qué momento todo eso se descuajeringó y se convirtieron en lo que se convirtieron?”, cuestionó.
Silvina, acompañó a Franchín y reclamó por la Ley de salud mental. "Hay que hacer un poco más de fuerza para tratar de que esta bendita ley de salud mental realmente cumpla con su función”, sostuvo.



