Tomás Dente rompió el silencio. Tras escuchar duras acusaciones de su hermano, Fernando, contra él, decidió abrir el programa que conduce con un descargo donde marcó los inicios del distanciamiento entre ellos y enumeró razones para no mantener el vínculo que los une.
“Hoy me comentaban que de un programa de televisión lo contactaron a mi hermano, a Fernando Dente, a mi medio hermano, porque ese chico no es mi hermano enteramente, es mi medio hermano", dijo y aclaró: "Un tipo que expuso a mi madre de cabo a rabo, para hacer tapa de revista, en su momento. Mi mamá había fallecido y expuso el secreto más grande de mi mamá. Sin el consentimiento del resto de los hermanos que habíamos quedado espolvoreados por todo lo que él dijo”.
“Exageró, hizo una hipérbole de la realidad, cuando habla de violencia de género en mi casa, el tipo crea prácticamente una película de ciencia ficción. Sí, hubo episodios de violencia, que siempre intenté atajar yo, porque era el único que estaba. El único que estaba de los cuatro era yo. Así que a mí no me la vengan a contar”, aseguró Tomás.
Además, denunció que Fer habría intervenido para impedirle oportunidades laborales: “El mismo que cuando trabajaba en un canal de aire y me querían convocar a mí para conducir, fue especialmente y le pidió a las autoridades de ese canal que a mí no me contrataran. Hay que ser muy miserable para hacer esas estupideces a un hermano, inventar que te pega, que te maltrata, que te abusa, meterte con el laburo de un hermano”.
Uno de los momentos más fuertes del relato llegó cuando Dente recordó la etapa en la que se quedó sin trabajo y, según él, no recibió ayuda de su hermano: “Cuando yo me quedé sin trabajo y él eclosionó, yo no tenía para comer y el tipo no fue capaz, jamás, de decirme: «Tomá hermano, te doy plata, que no te falte comida». Y ahora anda diciendo esas pelotudeces sobre mí”.
El conductor también negó rotundamente las versiones sobre supuestos maltratos y abusos: “Anda diciendo que yo de chiquito le pegaba, lo abusaba. Barbaridades, por supuesto, todas mentiras. Un cuento, un fabulador absoluto”.
Para finalizar, el conductor recordó que durante su juventud, él “laburaba hasta las 12 de la noche todos los días”, y cada mes su “sueldo iba enteramente a mi mamá” para que a Fer "no le faltara nada, le daba todo, todo lo mío era suyo. No voy a soportar que nadie diga nada sobre mí. Este tipo no tiene mi sangre. Desconfíen del que sonríe, del que se hace el buenito, porque ese es el peor hijo de puta”.



