Paula Dybala sorprendió al contar que para casarse con Oriana Sabatini se despidió de un mal hábito que tenía . que a la cantante no le gustaba. El futbolista, explicó que tras una conversación, su compañera le pidió que deje de comerse las uñas y con mucho esfuerzo, lo logró. 

El delantero habló del tema en una conversación relajada con el ex rugbier Agustín Creevy, quien abrió el intercambio con una pregunta directa: “¿Cómo estás de manos vos?”. La respuesta fue sincera y sin vueltas. “No, normal”, contestó el mediocampista ofensivo de la Roma, aunque enseguida admitió que durante años fue un hábito difícil de controlar.

“Yo me comía las uñas a morir”, confesó. La frase, dicha con naturalidad, dio pie a que relatara el momento que lo llevó a cambiar definitivamente. Según explicó, hubo una advertencia que lo hizo reaccionar: “Un día me dijeron: «Si vos te seguís comiendo las uñas, así no nos podemos casar»”.

“Esto lo hice por mi mujer”, afirmó con contundencia. Y recordó el instante exacto en el que decidió modificar el hábito: “El día que le propuse casamiento, dentro mío dije: «Es verdad, no puedo llegar con las uñas así»”. “Las fotos, viste”, explicó, dejando en claro que para él no era un asunto menor. “Era un desastre con las uñas”, agregó, reconociendo que el problema era más profundo de lo que parecía.

Creevy, que también admitió tener el mismo hábito, intentó indagar si había recurrido a algún método externo para dejarlo. “¿Te pusiste algo para pintarte?”, preguntó, en referencia a esos esmaltes de sabor amargo que suelen recomendarse. Pero la respuesta fue tajante: “Nunca más, nada. Mental”. “Yo me comía las uñas todos los días. Era horrible”, recordó.

En el intercambio también surgió el contexto en el que el hábito aparecía con más fuerza. Dybala reconoció que la ansiedad jugaba un papel clave, especialmente en situaciones vinculadas al fútbol. “A mí me pasaba mucho en los partidos. De ver partidos por la tele y ponerme nervioso”, contó. Creevy, empatizando, agregó: “Es feo ver a la persona así. Yo estoy intentando cambiarlo también”. Y el delantero, lejos de juzgar, respondió con comprensión: “Lo súper entiendo”.