Georgina Barbarossa vivió un momento de tensión en plena madrugada cuando un desconocido intentó estafarla con la modalidad del secuestro virtual. La conductora recibió una llamada a las 2:50 de un número desconocido que se repitió hasta que atendió.

Una voz masculina que fingía llorar la llamó y le dijo: "Hola mami, soy Tommy, me acaban de robar aquí en mi casa". Pero la conductora, de 71 años, reconoció al instante que no era la voz de su hijo Tomás Lecuna y reaccionó con contundencia: lo mandó "a la recalcada de su madre y a todas las partes posibles". El episodio la indignó especialmente porque los estafadores usaron información pública -los nombres de sus hijos Juan y Tomás- para darle credibilidad al engaño.

Los delincuentes que llevan adelante este tipo de estafas, suelen operar de madrugada, cuando la persona está dormida y más vulnerable a la confusión. Barbarossa advirtió sobre esa estrategia: "Sobre todo si te llaman a esa hora que estás dormido". Incluso con su característico sentido del humor, bromeó que ya estaba "en efecto Rivotril", pero igual siguió durmiendo tranquila después de insultar al estafador. Sin embargo, el mensaje que quiso dejar fue serio: "Estén atentísimos, atentísimos y escuchen bien. No se asusten" .

"Todo el mundo sabe que mis hijos se llaman Juan y Tomás. O sea que son muy hijos de puta porque decían: «Hola mami, soy Tommy»", señaló indignada. Barbarossa cerró su advertencia con un mensaje claro para que nadie caiga en la trampa. "Hay mucha gente que se asusta, así que por favor estén atentos", insistió. Y sobre su propio estado de ánimo después del incidente, fue contundente: "Después que los put... me quedé muchísimo más tranquila".