Convertida en uno de los memes más populares de la cultura argentina y en una expresión que trasciende generaciones, la frase “Hermosa mañana, ¿verdad?” dejó de pertenecer exclusivamente a Guillermo Francella para instalarse en el lenguaje cotidiano. Sobre todo, el día después de que la Selección gane. 

Tras el triunfo de la Scaloneta ante Inglaterra, en las últimas horas, otra vez, las redes se llenaron de la frase del actor, que de alguna manera u otra, ya es de todos los argentinos.

Se utiliza para celebrar triunfos deportivos, logros personales e incluso para bromear en redes sociales. Pero su origen se remonta a una improvisación de hace más de tres décadas.

En diálogo con Clarín, el actor recordó que la expresión nació durante el rodaje de la película Los extermineitors (1989). Según explicó, la frase surgió de manera espontánea mientras filmaba una escena y el director decidió mantenerla en la versión final.

Con el paso del tiempo, Francella fue dándole una identidad propia. A la frase le sumó su sonrisa, los anteojos de sol, la camisa estampada, los pantalones blancos y una entonación inconfundible que terminaron convirtiéndola en un sello personal.

Con el correr de los años, el actor empezó a utilizarla para festejar los triunfos de Racing, equipo del que es hincha.

Su alcance, sin embargo, fue mucho más allá del fútbol. La frase empezó a aparecer en memes, stickers y publicaciones en redes sociales, por personas que celebraban desde la aprobación de un examen hasta un ascenso laboral o cualquier logro cotidiano.

La frase que nació hace más de tres décadas se convirtió en un fenómeno cultural argentino. 
La frase que nació hace más de tres décadas se convirtió en un fenómeno cultural argentino. 

También fue adoptada por figuras del deporte. Futbolistas como Lautaro Martínez la utilizaron para festejar victorias, al igual que el brasileño Felipe Melo. Incluso el embajador de Noruega en Argentina publicó un video en redes sociales pronunciando la célebre expresión para celebrar los triunfos de la Selección argentina.

Francella reconoce que el fenómeno lo sigue sorprendiendo. Contó que incluso durante una visita a una clínica, el personal de recepción le pidió que repitiera la frase.