Este sábado 31 de octubre, después de tres años juntos, Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casaron. La pareja dio el sí en una ceremonia íntima, rodeados de amigos y familiares. La artista y el periodista eligieron una casona antigua del barrio San Telmo en Buenos Aires para coronar su amor. 

La organización de la ceremonia y el festejo estuvo a cargo de Claudia Villafañe, quien trabajó como wedding planner junto a su empresa de eventos, Plan V. La celebración se realizó en Casa Carlos, una antigua casona de estilo colonial ubicada en el barrio porteño de San Telmo. Con sus patios, galerías y un jardín rodeado de vegetación, el lugar ofreció un entorno íntimo para la unión.

Entre los invitados estuvieron varias figuras del espectáculo y la música, como el cantante Dillom, Peter Lanzani -expareja de Lali-, Cande Vetrano, Mery del Cerro, Justina Bustos, Damián Betular y Juliana Gattas.

 Los primeros invitados en llegar a la fiesta. (Instagram)
. Los primeros invitados en llegar a la fiesta. (Instagram)

Si bien el festejo se mantuvo bajo un importante hermetismo, algunos detalles salieron a la luz en redes sociales donde según trascendió, uno de los detalles que tuvieron con sus invitados fue una cámara para que registraran distintos momentos de la fiesta.

La consigna quedó expuesta en una foto que comenzó a circular entre los usuarios. Junto a una cámara analógica, había una tarjeta con instrucciones para los presentes y un pedido especial: que se ocuparan de capturar los momentos divertidos de la celebración.

“¡Una cámara para vos”, se lee en el cartel que acompañaba el dispositivo. Debajo, explicaban: “Te elegimos para que nos ayudes a capturar todos los momentos divertidos de esta fiesta”.

Cámaras para que los invitados capturen momentos épicos. (Instagram)
Cámaras para que los invitados capturen momentos épicos. (Instagram)

La tarjeta también incluía algunas indicaciones para usarla: “Acordate de prender el flash antes de cada foto”. Además, aclaraba que cada cámara tenía 27 fotos y que, una vez terminado el rollo, debían dejarla en el guardarropas.

Desde antes del evento, los novios buscaron preservar la intimidad de la ceremonia y evitar que trascendieran imágenes. Para eso, se organizó un importante operativo de seguridad en el lugar, con controles especiales y un despliegue destinado a mantener a la prensa y a los curiosos alejados del lugar.

 El operativo para trasladar la torta de los novios. (Instagram)
. El operativo para trasladar la torta de los novios. (Instagram)

Otro momento que quedó registrado en redes sociales fue el traslado de la torta. Para que los novios fueran los primeros en ver el trabajo realizado por el pastelero Damián Betula, se adoptaron medidas destinadas a bloquear la vista de quienes circulaban por las inmediaciones en el momento de la descarga.

Por ese motivo, utilizaron una tela blanca para ocultar la torta de las miradas curiosas. Personal de control, apostado sobre la vereda, monitoreó cada uno de los movimientos y restringió el acceso de curiosos durante toda la jornada.