La reconocida cocinera Narda Lepes presenta este jueves en la Feria Internacional del Libro de Rosario su libro Viandas, recetas e ideas para llevar con vos (Editorial Catapulta). La cita es a las 19, en el auditorio Angélica Gorodischer (tercer piso), con el acompañamiento de Pablo Czentorycky (el TresTV) y la librería El cuco no existe.
En la antesala de la charla, Narda dialogó con De boca en boca (Radio 2) y compartió valiosos consejos para mejorar la alimentación diaria sin caer en frustraciones ni exigencias desmedidas.
Durante la charla, Narda abordó la excusa más frecuente de los adultos a la hora de evitar la cocina y apuntó contra el uso excesivo de las pantallas. Al ser consultada sobre la queja por la falta de tiempo, fue contundente: "¿Cuánto tiempo scrolleas pelotudeces en el teléfono? Ese es el no tengo tiempo", remarcó. Además, reflexionó sobre cómo la selectividad alimentaria en los niños no es algo natural, sino adquirido, e instó a los padres a "sacar la culpa" y reducir la presión en la mesa familiar.
“Las Ferias del Libro son siempre un lugar que me gusta participar. Son lugares donde las conversaciones y las actividades son interesantes porque hay de todo. Se hace interdisciplinario y es entretenido para el público y para los que vamos”, comenzó Lepes, quien reveló que "parte de mi familia es de Rosario y de Casilda, del lado de mi papá".
En tanto que consultada sobre su libro Viandas, recetas e ideas, la chef detalló que cuenta “cómo estructurar las cosas para que sean una fórmula y no siempre una receta porque, si tenemos que mandar la vianda todos los días y empezar receta todos los días, es el infierno. A veces, es como prestarle atención a pequeños detalles y no pensar que es una cosa épica que todos los días”.
Respecto de la extendida frase "no tengo tiempo", Lepes fue al hueso: “¿Cuánto tiempo scrolleas pelotudeces en el teléfono? Ese es el no tengo tiempo. ¿Dónde está el tiempo? Ahí. Entonces es, ¿qué me importa más? Ver un video que me muestre cómo un gato toca el piano o preparar la comida”
Y siguió: “Lo que uno mira en el teléfono es lo que uno desea, no lo que uno hace. Vos querés una vida más saludable y ves que todo el mundo hace una vida más saludable porque es lo que estás viendo. Pero al lado, hay otro comiendo pancho como vos. No hay que creer que lo que uno ve en el teléfono es lo que pasa en la realidad”
Respecto de la resistencia de los niños a probar cosas nuevas, Narda fue categórica: “Esa reticencia es construida. No es natural. Vos, al decirlo, le das permiso al «no». Todo lo que el niño hace es construido por uno. Vos ponés un hueso de asado arriba de una mesa, un flan, fruta y un montón de vegetales ante un bebé de un año; al hueso asado, se lo va a comer. Lo largás en la naturaleza a caminar y no hay un asado, no hay un flan. No se va a comer un helecho pensando que es una lechuga porque tenemos esa protección natural. Todo lo demás se aprende. Y lo que el niño no come es lo que no le enseñamos.”
Además, advirtió que “no hay que guiarse ni por la primera, ni por la segunda, ni por la tercera, porque a un adulto le lleva entre 9 y 14 veces que algo te guste. A un niño, le puede llevar hasta 38 veces. Ese es el cálculo que hace la ciencia. No bajes los brazos, nunca”.
Ante el interrogante sobre si es “importante” que los niños participen de la elaboración de las viandas, Lepes destacó que es importante que “se interesen” por la comida “pero no un restaurante. Acá se come lo que hay”.
Para Lepes, es recomendable “bajarle la intensidad” a la demanda alimentaria: “Probalo vos, comé, que los vea disfrutar. Le servís un poco, no le decís nada. No le ponés tanta atención, porque donde estás poniendo ese brócoli, estás poniendo otras cosas. Va toda tu culpa de que no llegaste a buscarlo al colegio. Tenés que sacar eso de la ecuación y dejar la comida con menos fricción posible. Hacé lo que puedas y disfrutalo. Sacá la culpa porque es la peor”



