De bajísima exposición, tras su muerte este viernes las pocas entrevistas que dio el Indio Solari, son hoy joyas que hablan no sólo del artista, sino de una época. Y sus seguidores recordaron la primera de ellas, de 1985, donde el músico brinda su mirada sobre el mundo y el arte. 

Fue para el programa Subterráqueos de Buenos Aires que se trasmitía por ATC (TV Pública). El reportaje se realizó en Stud Free Pub, el mítico boliche ubicado en avenida del Libertador, donde Patrico Rey y sus Redonditos de Ricota tocó una vez por mes desde marzo hasta agosto de ese mismo año.

En las imágenes en cuestión, no se escuchan las preguntas del periodista, pero sí las respuestas del cantante. Unas de sus primeras definiciomnes fue sobre la naturaleza misma de Los Redondos, “una producción independiente”. 

“He estado mucho tiempo en lugares como éste, en sótanos, y aquí se da cuenta uno por qué es útil proteger el estado de ánimo de la gente. Yo le diría a la gente, a la señora que pueda estar viendo esto, que cuide su estado de ánimo porque las ratas se ríen de nosotros”, agregó. 

     

En esa misma línea, confiesa que con los años y la experiencia pudo reconocer qué lugares “son fastos” para proteger su estado de anímico. “La gente cree que la vida es un noticiero de ayer, no nos engañemos. Vos vas a un trabajo, compartís un almuerzo de trabajo con la gente y la vida, lo que le pasó ayer a esa persona lo que te transmite, lo que te llega de su vida es el noticiero de ayer… ¡ni siquiera es el noticiero de mañana!”, sentenció. 

La vida para mí no es una cosa que se deba proteger entre algodones. El algodón está haciendo daño a esa vida. La vida tiene que estar expuesta. Desgraciadamente, claro, entiendo que en este caos que hay se corre peligro. Pero bueno, yo también aprendí en esta cultura de que parte de vivir y casi una cosa fundamental es el riesgo de vivir”, señaló sobre su forma de ver y actuar en un mundo tan peligroso como placentero. 

Acto seguido, Solari hizo una reflexión más profunda y apuntó que “la vida es decidir estar vivo, es decidir no estar tan solo, como que la muerte aparezca como una pulsión de mayor importancia. Y esas cosas nunca me han pasado en las instituciones". 

“En las instituciones ya se sabía que la historia del rock es eso: se comienza con la primera factura - cuando todavía los jóvenes creían en los años ’50, que el papel picado era posible, que la tecnología iba a solucionar todo - hasta que ven la primera factura que es de tipo ética en sus padres: «Si, tenemos tres coches, está todo bien… pero papá y mamá no son felices»”, señaló y aseguró que es ahí donde empieza “la desconfianza de que el papel picado no va a alcanzar para tapar toda esta mierda”. 

Entonces, de eso se trata, se trata de encontrar la vida de una vez por todas. Creo que la especie nuestra tiene derecho a eso, aunque el neocortex indique lo contrario”, cerró el músico más de cuarenta años atrás.