Rocío Igarzábal rompió el silencio. Primero, en el marco de un nuevo aniversario de Ni Una Menos, la actriz contó que durante su infancia sufrió abusos sexuales. Tras hacerlo público, brindó una entrevista íntima con la psicóloga Sofía Calvo para HISPA (YouTube).
“Cuando empecé a tener mis primeros momentos de sexualidad, o de una relación íntima, había algo que me generaba mucho rechazo, o miedo, y ahí empecé a desarrollar un trastorno alimenticio. Vino muy de la mano de eso”, comenzó contando sin poder contener las lágrimas.
Acto seguido, aclaró que no padecía el trastorno antes de ser abusada: “Lo empiezo a desarrollar antes de haber contado nada de lo que me había pasado”.
“Desarrollé una bulimia también, que la bulimia también tiene como este significado de que uno se guarda, se guarda, se guarda, y de repente necesita largar todo. Venía muy ligado a lo que me había pasado en ese aspecto”, añadió la ex Casi Ángeles.
Sobre ese punto, sumó: “Y también habiendo crecido en una casa en donde el tema de la imagen, el cuerpo era muy observado. Y bueno, como que vino todo junto y de la mano. La exposición, el trastorno alimenticio y este gran secreto que tenía guardado, que en algún momento lo tenía que contar”.
En un pasaje de la charla, la artista expuso uno de los momentos más difíciles de reconstruir: “Me acuerdo que la primera vez que sucedió yo me hice la dormida. Estaba sola en la casa con esa persona”.
A medida que avanzó con su testimonio, la actriz describió los pensamientos recurrentes que la persiguieron hasta el presente. “Yo tenía como recuerdos en mi cabeza, medio difusos, de ver mis manos chiquititas, con mi ropa interior…”, expresó antes de quebrarse en llanto.
Luego, Igarzábal reveló una de las dudas que la acompañó durante mucho tiempo mientras intentaba comprender lo sucedido: “En un momento decía, ¿será que me lo imaginé?”.



