Maxi López estuvo en el ojo de la tormenta mediática luego de fuertes declaraciones relacionadas al nacimiento de Landon, su quinto hijo. Tras recibir críticas, el ex de Wanda Nara pidió la palabra y en una entrevista explicó mejor lo que quiso decir. 

“El 31 no quería salir el chico. Y le dije al doctor: «Vamos a hacerlo salir, por favor, que yo tengo que volver a cocinar, si no me van a cocinar acá arriba. Si no vuelvo, me matan»”, fue la frase que provocó un revuelo importante en redes sociales ya que se entendió que él y el médico habían decidido realizar una cesárea pese al deseo de Daniela Christiansson de tener parto natural.

Como la situación escaló, López habló al respecto. “Yo desdramatizo mucho y tiendo a ser siempre positivo y alegre”, explicó a modo de introducción. Luego dio detalles del proceso médico: “Dani tenía fecha de parto para el 19 o 20 de diciembre y decidimos esperar porque ella quería parto natural. Esperamos hasta el 27 o 28, cuando ya estaba pasada de nueve meses y una semana. El médico personal de ella, junto con el staff del hospital de Ginebra, decidieron hacer una cesárea porque el bebé pesaba más de 4,400 kilos y era lo más seguro para ambos”.

“Son dos cosas distintas. Una es el proceso del embarazo, que respetamos hasta más de nueve meses porque ese era el deseo. No hubo ninguna presión. Imaginate, después del quinto hijo…”, dijo.También aclaró que su trabajo no influyó en la decisión y recordó que durante más de veinte años su carrera lo obligó a viajar constantemente: “Toda mi vida tuve que salir a trabajar. Muchas veces me tocó estar lejos de casa, es parte de mi historia”.

Además, contó que junto a su pareja decidieron instalarse en Argentina y que si hoy no está a su lado es porque “el nene” no tiene "las vacunas, porque no es sano que viaje un bebé de menos de tres meses”. Y cerró explicando su rol como padre. “Desde el primero hasta el último embarazo, siempre acompañé. En algunos pude estar más, en otros menos, pero siempre estuve”, apuntó.