El fútbol es así. En un segundo el título se esfumó. Se le escurrió de entre los dedos a Central. Boca lo ganó en la última jugada casi de carambola. Sin jugar bien, sin encontrar respuestas, el equipo de Arruabarrena hizo el gol en la última jugada tras un error imperial del arquero Borgogno, quien hasta allí había sido una de las figuras del partido en La Bombonera. 

El fútbol es así. Central tampoco jugó bien, pero le alcanzó y le sobró para derrotar al débil Estudiantes de Río Cuarto. Era cuestión de esperar el pitazo final de Zunino en la cancha de Boca. Pero no pudo ser. Por segundos, pero no pudo ser.

Es cierto que el impacto fue tremendo, que hay gente que todavía no lo puede creer, que los jugadores, el cuerpo técnico y la dirigencia no encuentran consuelo, pero hay consuelo: el orgullo de pertenecer a la élite del fútbol argentino. 

Central se tutea desde hace unos cuantos años con la mayoría de los momentos más importantes del fútbol de este país. 

Necesita consolidarse en el ámbito internacional para cerrar el círculo. Pero integra el grupo selecto de una liga dificilísima. El título lo gana uno solo, no se puede siempre, por eso es muy valiosa la actuación del equipo de Almirón: fue protagonista hasta el último día... Y fue campeón hasta la última jugada. Justo un centro de Blanco, un hombre de la casa que brilla en el ahora campeón de la Tabla Anual, lo dejó con las manos vacías.
Entre tanto barullo, dolor y estado de excitación, nadie debe soslayar que Central se clasificó a la fase de grupos de una nueva Copa Libertadores y que además arranca con ventaja de localía en los cruces por la lucha del Torneo Clausura.

No es poco, aunque lo parezca después del golpe en el último segundo.

Ya se escribió aquí que Central es protagonista de un círculo virtuoso con pocos antecedentes en su rica historia. Y debe aprovecharlo.

El golpe que le dio la Tabla Anual no debería afectar esta etapa notable del club que debería ser aprovechada para seguir creciendo.

Ya pasó, ya está. En dos semanas arranca otra ilusión.