Joel Andrés Espíndola fue condenado a cuatro años de prisión efectiva por integrar una banda dedicada al robo de transformadores de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) en Rosario y Funes. La sentencia fue dictada por el juez Estanislao Surraco luego de un juicio oral que se desarrolló durante tres jornadas en el Centro de Justicia Penal.

El magistrado consideró al acusado coautor de asociación ilícita, de tres hechos de robo agravado por haber sido cometidos en poblado y en banda en concurso con entorpecimiento del normal funcionamiento del servicio eléctrico, y de otro robo agravado en grado de tentativa. Espíndola era el último integrante de la organización que tenía pendiente la resolución de su situación procesal, ya que otros seis involucrados habían sido condenados mediante procedimientos abreviados.

De acuerdo con la investigación encabezada por el fiscal César Pierantoni, la organización operó al menos entre noviembre de 2023 y mayo de 2024 y tenía como objetivo sustraer transformadores para posteriormente desguazarlos y obtener el cobre de su interior. 

Entre sus integrantes estaban Leandro Romero, señalado como jefe y organizador y ya condenado a cinco años y dos meses de prisión, y Kevin Astudillo, quien también había recibido condena en un procedimiento abreviado.

Según se acreditó en el juicio, Espíndola coordinaba las maniobras junto con Romero, su medio hermano. Su función consistía principalmente en contactar a empresas de hidrogrúas, hacerse pasar por empleado de la EPE y confeccionar órdenes falsas para retirar los transformadores. En algunos episodios acudía personalmente a los lugares y en otros enviaba a cómplices que también simulaban ser trabajadores de la empresa.

Durante las audiencias declararon choferes de grúas que habían sido engañados para trasladar los equipos, además de personal de la EPE, investigadores de la Fiscalía y agentes de la Policía de Investigaciones (PDI). También brindó testimonio un representante de Brinks, quien señaló que la sustracción de un transformador de Sarmiento al 3000 obligó a utilizar generadores durante diez meses, hasta que el aparato pudo ser reemplazado.

La investigación vinculó a la organización con los robos de transformadores ocurridos en Virasoro y Río de Janeiro, en noviembre de 2023; Sarmiento al 3000, en febrero de 2024; y Los Gladiolos y Tomás de la Torre, en Funes, en marzo de ese año. También se comprobó la planificación de otra sustracción en Chubut y Guatemala, frente al policlínico San Martín, que fue frustrada después de que la Fiscalía conociera el plan y dispusiera vigilancia en el lugar.

El último episodio ocurrió el 2 de mayo de 2024 en Cepeda al 400, en Rosario. Los investigadores conocían previamente la maniobra y la PDI siguió la hidrogrúa que trasladaba el transformador hasta un depósito de Pérez. Allí fueron aprehendidos varios de los involucrados y se secuestraron el equipo, el camión y documentación falsa con membrete de la EPE que simulaba autorizar el retiro.

Además de la pena de prisión, la Justicia ordenó decomisar elementos utilizados por Espíndola en las maniobras, entre ellos falsas credenciales y formularios de retiro, mamelucos, teléfonos celulares y un Renault Clio. Según la acusación, el vehículo era utilizado para presentarse en los lugares de los robos y guiar a las grúas hasta los depósitos donde los transformadores tenían como destino final el desguace y la obtención de cobre para su comercialización ilegal.