En el marco de la segunda jornada del Coloquio Idea en Mar del Plata, la senadora nacional Patricia Bullrich dejó definiciones marcadas por la necesidad de consolidar previsibilidad institucional a largo plazo y defendió su autonomía discursiva frente a la gestión económica del Gobierno. 

Lejos de un alineamiento automático, la legisladora sostuvo que sus intervenciones buscan sintonizar con la economía real y reclamó acelerar las respuestas para los sectores productivos que atraviesan dificultades.

Consultada en rueda de prensa antes de su disertación formal sobre sus diferencias con la Casa Rosada, Bullrich prefirió desmarcarse de la confrontación directa pero ratificó su impronta: “Yo creo que planteo aquellas situaciones, temas y preocupaciones de los argentinos en este momento; de las empresas”. 

En esa línea, remarcó que su objetivo es "generar una representación, una confianza en aquellos ciudadanos y, especialmente, aquellos que acompañan la transformación que se está haciendo en Argentina" y sentenció: "No lo miraría en contradicción con el Gobierno, sino en relación con la sociedad. Esa es la manera en que me ubico".

Ya sobre el escenario principal, ante un auditorio colmado de empresarios y referentes económicos, la senadora planteó que el país debe abandonar la lógica de la especulación electoral para estructurar un horizonte de desarrollo sustentable. 

“La política siempre es una promesa hasta que tiene que gobernar. Sería bueno que te voten por tus acciones y no por tus promesas”, aseveró, señalando que la Argentina posee el potencial material para convertirse en potencia, pero sufre el peso de sus propias contradicciones institucionales.

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Entre los ejes centrales de su exposición, Bullrich hizo hincapié en la seguridad jurídica y en la necesidad de extender los regímenes de estabilidad fiscal que hoy benefician solo a sectores puntuales hacia el conjunto de la economía. 

Asimismo, apuntó de lleno contra el "costo argentino" y la falta de coordinación fiscal federal, cuestionando el rol de municipios y provincias que neutralizan rebajas de impuestos nacionales mediante la creación o suba de tasas locales. 

“Hoy bajás un impuesto nacional, pero la provincia no lo hace o lo sube y lo mismo el municipio con las tasas, y te generan un choque de planetas”, graficó, proponiendo un sistema que premie fiscalmente a los distritos que reduzcan la presión tributaria.