El ministro de Economía Luis Caputo viajará a Washington para participar de la Asamblea de Primavera (boreal) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, y en ese marco buscará cerrar la negociación con el staff técnico del organismo por la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas.

Antes de partir con destino a Estados Unidos, el funcionario asistió este martes por la mañana en AmCham Summit, el evento organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina. Allí, ante empresarios, Caputo vaticinó que “la Argentina será el país que más crecerá en los próximos 30 años”.

“Entramos en un proceso virtuoso. Creo que a partir de abril, los próximos 18 o 20 meses van a ser probablemente los mejores que la Argentina haya visto en las últimas décadas”, sostuvo, reafirmando la misma idea que expresó este lunes en Rosario.

Caputo afirmó que, en lo que va de la gestión, “se ha hecho un trabajo que en Argentina no se había hecho nunca” y remarcó que el Gobierno tuvo que brindar “incentivos adicionales como el Rigi para recuperar la confianza”. En la actualidad, existen 35 proyectos ingresados que suman US$ 85.000 millones.

Por otra parte, el ministro de Economía reiteró que a partir de junio se pondrán en marcha las obras de los 9.000 kilómetros de los corredores viales. “Vamos a estar licitando otros 12.000 km de rutas nacionales. Y ya se está dando financiamiento a las provincias para mejorarlas″, indicó.

Negociación con el FMI
 

En Washington, Caputo e integrantes del equipo económico continuarán las conversaciones con el FMI para concluir la segunda revisión del acuerdo con el organismo y destrabar así un desembolso por US$ 1.000.

Según señaló la agencia de noticias Bloomberg, “se espera que Argentina alcance un acuerdo técnico con el FMI sobre la segunda revisión de su programa de US$ 20.000 millones esta semana”. En caso de concretarse ese paso, la auditoría deberá ser después aprobada por el Directorio del organismo y recién entonces se activará el desembolso.

El punto principal de discusión se vincula con la acumulación de reservas internacionales netas y el incumplimiento del objetivo pautado para fines de 2025, para cuando el Gobierno debería haber recaudado más de US$ 10.000.

Ya en la primera revisión del programa vigente, el Gobierno recibió un waiver (perdón) por el incumplimiento de la misma meta. Ahora, Caputo insistiría con la solicitud de plantear que el objetivo de acumulación de reservas sea un compromiso anual y ya no trimestral, algo inusual en los acuerdos del FMI.

A principios de 2026, el Banco Central comenzó un ciclo de compra de reservas luego de varios meses sin participación directa en el mercado de cambios oficial. Desde entonces adquirió más de US$ 5.000 millones, aunque en su mayoría los utilizó para pagar deuda del Tesoro, por lo que las reservas netas siguen en terreno negativo.

Reclamo de infraestructura y “federalismo productivo”
 

Durante el evento celebrado este martes, la cámara AmCham le pidió al Gobierno avanzar en una reforma fiscal que reduzca la presión impositiva. Además, consideró clave para atraer a los capitales que se invierta en obras de infraestructura.

“La Argentina necesita una reforma fiscal profunda que reduzca la presión impositiva sin comprometer el equilibrio fiscal, avanzando a un sistema tributario progresivo, simple y sin superposición de tributos. La simplificación no es un tecnicismo; es una decisión de competitividad“, afirmó la presidenta de AmCham, Mariana Schoua.

Con respecto al programa económico de la gestión de Javier Milei, las empresas de EE.UU en el país aseguraron que la Argentina “empieza a dejar atrás una lógica de supervivencia para volver a discutir desarrollo”.

“La corrección del déficit fiscal, la desaceleración de la inflación y la normalización de variables clave empiezan a reconstruir condiciones básicas para el funcionamiento de la economía”, subrayó Schoua.

Pese al elogio, señalaron que el Gobierno enfrenta desafíos estructurales como los costos logísticos elevados, brechas de infraestructura y acceso limitado al crédito.

Y plantearon, además, la necesidad de construir un “federalismo productivo” en relación a las inversiones. También aseguraron que la energía, la minería, el campo, la salud y la infraestructura serán los sectores que impulsarán el desarrollo del país en los próximos años.