El mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario, el Rosgan, va por una “segunda revolución” que le permita salir airoso de los desafíos actuales que enfrenta en el complicado negocio ganadero. Y un paso clave lo dará la semana que viene en un “súper martes” que se jugará en dos canchas al mismo tiempo: Rosario y Buenos Aires.
En efecto, el martes -y en el marco de su 18 aniversario- el Rosgan realizará un “Gran Remate Aniversario” en alianza con el Banco Nación y con el apoyo mediático de Exponenciar, organizadora de Expoagro. Como la sede central en Rosario del Nación, en el cruce de las peatonales de San Martín y Córdoba, no tiene espacio suficiente y adecuado para montar el recinto de operaciones, se usará un tradicional e histórico inmueble lindante que es de la Universidad Nacional de Rosario. Se trata del Espacio Cultural Universitario (ECU) que esta semana tendrá otro perfil cuando consignatarios, feedloteros, frigoríficos y ganaderos se reúnan a comerciar.
Allí se ofertarán, desde las 10, unas 15 mil cabezas, con condiciones comerciales muy atractivas: el Banco Nación comprometió una baja de 3 puntos en la tasa de interés, que se sumará al punto de rebaja que aportarán los consignatarios por lo cuál las operaciones se podrán financiar al 12.5% a 180 días. Un crédito muy ventajoso frente al escenario financiero actual.
No sólo será un ámbito de negocios, sino también de celebración porque se invitaron autoridades públicas, ejecutivos de la Bolsa y los ex presidentes del Rosgan, generando así también un espacio de intercambio institucional.
Pero no todos los consignatarios socios del Rosgan se presentarán. Colombo y Colombo, de Buenos Aires, ya anunció que dejará de participar de los remates conjuntos televisados y sólo usará la plataforma del Rosgan para organizar sus remates individuales por streaming.
Si bien aseguró que no se retira del Rosgan, la decisión de Colombo y Colombo de cortarse solo le resta volumen y profundidad al mercado. Su salida a medias ocurre luego de que abandonaran el mercado las consignatarias Reggi y Gananor Pujol. La salida de Regi fue un gran golpe al mercado porque era uno de sus principales animadores.
Ahora bien: ¿por qué se van? Por un tema de costos. Los consignatarios, que de por sí son operadores que históricamente les sienta bien operar de manera individual, se quejan del costo del Rosgan.
En la Bolsa de Comercio, accionista mayoritario del Rosgan, causa sorpresa el argumento. Es que una Bolsa donde el corazón son los corredores de granos, que cobran del 1%, no pueden entender cómo los consignatarios que cobran comisiones del 7% (a uno y otro lado del mostrador) se quejen de las comisiones del Rosgan del 0.5%/0.3%.
Como sea, cada consignatario es libre de buscar su mejor costo y hoy tienen a mano plataformas para streaming que le cobran menos que el Rosgan, si bien no ofrece todos los servicios extra que significa operar dentro de un mercado institucionalizado, como tribunales arbitrales.
Precisamente, sabiendo que la competencia por los costos es un partido muy difícil que no tiene sentido jugar, el RosGan mira a sus orígenes para intentar una “segunda revolución”. ¿Cómo es la estrategia?
El Rosgan tuvo en su génesis dos éxitos. El primero, como bien dice siempre Alberto Naya, director de Canal Rural, y especialista en el sector, fue poder sentar en una misma mesa a los consignatarios de hacienda, tradicionales operadores de mucho poder económico en sus regiones, acostumbrados a hacer la suya sin dar explicaciones, mirar de reojo al resto, desconfiados y competitivos con sus pares y duros para ceder espacios.
Y lo pudo hacer hace 18 años no solo porque estaba la poderosa Bolsa de Comercio de Rosario sino porque era muy difícil que pudieran en soledad afrontar la primera revolución que ofrecía el Rosgan: remates de ganado televisados donde la compraventa se hace por teléfono sin ver la hacienda en vivo y en directo como los tradicionales remates ferias.
La novedosa iniciativa transmitida por Canal Rural -que baja los costos muchos porque la hacienda no se movía- fue un golazo y con el correr de los años las pantallas de la tele se llenaron de remates ganaderos televisados no sólo del Rosgan sino también de los más importantes consignatario del país que los hacían de manera individual. Luego, y como una extensión de la tele, fue el turno de los remates por streaming, que -otra vez- el Rosgan picó en punta y luego se multiplicaron por afuera
Ganada la confianza en que se puede comprar y vender sin ver y tocar el animal y con la tecnología barata y accesible para realizar streamings, el Rosgan apuesta a enfrentar la salida de operadores con una “segunda revolución”: que la operación diréctamente se pueda hacer en el celu por una plataforma propia; algo que todavía no ocurre.
El presidente de la Bolsa de Comercio, Pablo Bortolatto, fue quien anunció en agosto pasado, durante el acto aniversario de la entidad bursátil, que ya estaba lista técnicamente la plataforma que llevará la hacienda al comercio electrónico, ágil, rápido y desde el celu.
Y como en el orígen del Rosgan no se trata solo de un avance técnico (que, a decir verdad, no es difícil aunque hay que hacer como la Bolsa e invertir unos u$s150 mil) sino que la es el caparazón institucional el que puede lograr atraer a los jugadores a comerciar por la plataforma. Y ahí está el otro partido que, en Buenos Aires, se juega en el “super-martes”.
Ocurre que está previsto para esa fecha que el directorio de la Cámara de Feedlots apruebe su ingreso al proyecto del Rosgan. Y los feedloteros son los jugadores claves porque serían quienes aporten la oferta de hacienda. En efecto, como si algo no sobra es hacienda, que los engordadores a corral (ya sea feedloteros o quienes usan sus “servicios de hotelería”) saquen a la venta hacienda por la plataforma asegura la presencia de compradores, básicamente frigoríficos, supermercados y abastecedores.
La idea es que haya ruedas diarias de 10 a 12, luego del cierre de Cañuelas a las 10. Por los primeros 6 meses, el Rosgan no cobrará comisión y se proyecta que luego sea baja: del 0.15%. Para las autoridades, llegar en el arranque a operar unas 5.000 cabezas por semana sería un éxito.
¿Y por qué les puede interesar a los feedloteros operar por allí? Por una razón de costos y también para tener una alternativa al mercado de Cañuelas, que no los sienten representativo. Obviamente, los consignatarios asociados podrán operar por una plataforma “con todos los chiches” a la hora de identificar lotes, categorías, regiones, compradores, vendedores, precios y condiciones comerciales.
Con esta movida, el Rosgan no dejará de hacer remates televisivos y por streaming. Tampoco cede en la búsqueda de socios. De hecho, se podrá ver en el remate del martes a la poderosa Unión Agrícola Avellaneda, muy fuerte en los cereales pero con ganas de crecer en el comercio de hacienda. En esta ocasión, la cooperativa participará como invitada con unas 500 cabezas ofrecidas, pero sobrevuela la posibilidad de que se convierta finalmente en operador, aprovechando que el Rosgan es un mercado desactualizado en el que no no se necesita ser accionista para ingresar a hacer negocios.
Lo que sí quiere hacer el Rosgan es volver a correr el arco al resto para mantenerse vigente. Y de paso, al tener adentro a los feedloteros, también gana algo más de independencia de sus socios consignatarios. Una “segunda revolución” que tendrá una parada fuerte este “super martes”.



