Luego de 30 años, el Banco Nación volvió al mercado de capitales y colocó bonos por más de u$s 370 millones, uno de los montos más altos adjudicados en una licitación de emisores corporativos, que destinará para fondear líneas de créditos para pymes.
La operación contó con una demanda que superó ampliamente la oferta inicial, reflejando la confianza del mercado en la institución y en el rumbo de la economía argentina.
La emisión contempló tres clases de títulos — en pesos, dólares y UVA — diseñadas para ofrecer alternativas a distintos perfiles de inversores, tanto personas humanas como jurídicas, clientes y no clientes. De esta manera, la entidad suma un nuevo instrumento de ahorro e inversión respaldado por la entidad bancaria más grande del país.
El Banco logró una tasa de TAMAR +4.25% en la Clase 1, 5,50% en Dólar MEP en la Clase 2 y, especialmente, UVA +5,25% en la Clase 3 destinada a financiar su línea de hipotecas para la vivienda. Cabe destacar que las propuestas recibidas se adecuaron, en su gran mayoría, a la tasa esperada por el banco, que privilegió tasas compatibles con su estrategia de préstamos. Por ello, se aceptó un alto porcentaje de las ofertas recibidas (más de1.600 en las 3 clases), específicamente en la Clase 1 (TAMAR + margen) y la Clase 3 (UVA).
Los fondos recaudados se destinarán a fortalecer el crédito en la economía real: MiPyMEs que podrán ampliar su capacidad productiva, familias que accederán a financiamiento para su vivienda, exportadores y economías regionales que encontrarán en el Banco un socio para su desarrollo.
“Con este resultado, el Banco Nación reafirma su compromiso con una gestión moderna y transparente, y da un paso más hacia una institución más competitiva, capaz de llegar más lejos y estar presente donde los argentinos lo necesitan. La colocación se inscribe dentro del programa vigente, que contempla emisiones por hasta U$S 1.500 millones, y representa la primera de lo que el Banco espera sea una serie de operaciones en el mercado local”, señaló la entidad.



