Autoridades de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mantuvieron un encuentro en la sede de la Asociación Empresaria de Rosario (AER) para analizar la situación de la industria y el comercio en un contexto de sostenida caída de la actividad económica.

Durante la reunión, ambas entidades manifestaron su preocupación por el impacto que la recesión tiene en el entramado productivo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. Coincidieron en que el cierre de unidades productivas afecta de manera transversal a todos los sectores, ya que la pérdida de puestos de trabajo repercute directamente en el consumo y profundiza la tendencia negativa.

El presidente de Came y de la AER, Ricardo Diab, sostuvo: “Estamos preocupados y ocupados porque hace muchos meses que el comercio se encuentra en caída y no vemos señales de que vaya a cambiar en los próximos meses. Nos identificamos con lo que le sucede al sector industrial porque, más allá de que podamos ampliar nuestra oferta con precios más accesibles, nuestros clientes son los trabajadores. Si las unidades productivas cierran, eso nos afecta porque baja el consumo”.

Por su parte, el titular de Fisfe, Javier Martín, advirtió sobre el impacto de la apertura económica sin reformas estructurales. “Argentina no puede producir todo pero tampoco puede importar todo. Si no tenemos actividades con valor agregado vamos a tener sueldos paupérrimos. Tenemos que ser más eficientes, de eso no hay duda, pero necesitamos un país que acompañe con reformas estructurales que no están. Una apertura sin reformas lo único que hace es anticipar el aumento del desempleo”, afirmó.

Ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de debatir la estructura impositiva para reducir la carga tributaria, mejorar la logística -con mejores rutas y mayor conectividad ferroviaria y fluvial- y facilitar el acceso al financiamiento con tasas más accesibles.

Ventas y producción en rojo

Según el relevamiento de ventas minoristas que realiza Came a nivel nacional, diciembre confirmó la tendencia negativa del comercio: en el último semestre de 2025, las comparaciones interanuales mostraron caídas mes a mes. Además, seis de los siete rubros relevados cerraron diciembre con números en baja.

En ese contexto, el 30% de los comerciantes consultados aseguró haber empeorado su situación respecto de 2024.

En paralelo, la producción industrial pyme a nivel nacional cayó en promedio un 7,3% en enero en la comparación interanual y un 1,5% frente al mes anterior. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en el 61%, con una disminución de 1,7 puntos porcentuales respecto al mes previo.

En Santa Fe, el último informe de Fisfe correspondiente a diciembre de 2025 mostró un retroceso interanual del 9,8% en la producción manufacturera provincial. Además, el 68% de las ramas industriales registró caídas en su nivel de actividad.

El relevamiento también advirtió que entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron alrededor de 300 industrias y unos 8.000 puestos de trabajo industriales en la provincia, lo que representa una baja del 4,9% en la cantidad de establecimientos y del 5,6% en el empleo sectorial.

A ese escenario se suma el aumento de empresas que ingresan en procedimientos de crisis y concursos preventivos, reflejo de las dificultades para sostener estructuras productivas en un mercado interno debilitado y con costos financieros elevados.

Para las entidades empresarias, los números configuran una contracción generalizada y sostenida que exige medidas estructurales para evitar que la caída de la actividad derive en un mayor deterioro del tejido productivo y del empleo.