Otro emblemático comercio del centro rosarino cerró sus puertas. La sucursal de la centenaria panadería La Victoria de calle San Juan 701, esquina Buenos Aires, bajó sus persianas definitivamente el último fin de semana, aunque mantiene sus actividades habituales en avenida Alberdi al 600.

La foto con los mostradores amontonados y las góndolas vacías circuló rápidamente por redes sociales y llamó la atención a vecinos y clientes. La panadería, que funciona en Rosario desde 1928, está a poco de cumplir los 100 años, pero deberá celebrar solo en la casa de Arroyito.

El local del centro, además del reconocimiento por sus variedades de pan, facturas, masas finas y otros productos como tortas y postres, era recordado por una intervención anónima con las palabras “Hasta” y “Siempre” escritas con pintura en aerosol a los costados de su cartel de “La Victoria”, que terminaban formando la célebre frase “Hasta La Victoria Siempre” atribuida al Che Guevara. Ese “grafiti” duró años en la tradicional esquina de San Juan y Buenos Aires.

El cierre se produce en una crisis nacional de las panaderías, entre otras áreas comerciales y de la economía, por derrumbe del consumo popular, salarios congelados y un avance continuo de la inflación. Además, los altos costos de insumos básicos para las panaderías y de servicios como el gas y la electricidad terminan siendo un golpe de muerte para comercios tradicionales de algunos rubros.

Los panaderos de Rosario ya habían advertido meses atrás que la situación por la que atraviesa el sector está en jaque, con fuertes incrementos de las materias primas como levaduras, grasas y margarinas.

Diego Rubio, referente de la Cámara de Panaderos y Afines de Rosario, había indicado que los comercios del rubro deben “hacer maravillas para cubrir los costos”. De hecho, en los últimos inviernos –temporada alta para las panaderías– las caídas de ventas rondaron entre un 15 y un 20 por ciento.