El Parlamento Europeo rechazó cambios propuestos por la Comisión Europea (CE) para el ingreso de importaciones que ponía a la soja como un producto de “alto riesgo de cambios indirecto de uso del suelo”, una categorización que hubiese provocado el corte de las exportaciones de biodiesel al viejo continente. 

 “Es una gran noticia. Una exitosa gestión público privada de Argentina“, dijo Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA), sector que festejó la resolución, tras un activo lobby realizado en conjunto con la Cancillería Argentina.  Es que ahora el país podrá seguir exportando biodiésel de soja a la Unión Europea.

Ahora la CE deberá reescribir el reglamento y seguir los lineamientos del Parlamento que coinciden con la postura de Ciara y de la Cancillería Argentina de que la soja no tiene un alto riesgo ambiental. Además, el lobby conjunto argentino trabajará con la CE en una redacción del reglamento que reconozca la situación del área sembrada de soja y sus criterios de sustentabilidad.

“La modificación del reglamento 807 claramente es una muy buena noticia para la Argentina. Esto ha sido parte de la gestión que hemos llevado a cabo en los últimos 4 meses junto a la Cancillería argentina, de un trabajo minucioso en la Embajada con la Comisión Europea, con los estados miembros y con los parlamentarios europeos y la industria europea también aliada a la visión de la de la Argentina que ha logrado remover la condición de soja de alto riesgo de cambio directo de uso del suelo”, agregó Idígoras

“El reglamento quitaba la soja para siempre de la de ser una materia prima para el uso de biocombustibles en Europa y esto implica ahora que la Comisión Europea tendrá que revisar el reglamento, corregirlo y adaptarlo siguiendo los lineamientos que Argentina propuso”, precisó.

“El 16 de julio estaremos en Bruselas para discutir justamente esta nueva condición en base a las propuestas argentinas y empezar a trabajar en la medida de lo posible con la Comisión Europea en un reglamento que permita que la soja sea considerada sustenable y viable para ser materia prima biocombustibles para los próximos 30 años en la Unión Europea”, concluyó el dirigente empresario.