En el primer semestre de 2026, los adultos de 65 años y más fueron el grupo etario con mayor aumento de la pobreza en la Argentina: la tasa trepó del 9,7% al 14,8%, un incremento de 5,1 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2025. El dato surge del informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El salto en los adultos mayores supera al registrado en todos los demás grupos. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, la pobreza pasó de 32,6% a 36,9%, una suba de 4,3 puntos porcentuales. En el grupo de 30 a 64 años, el incremento fue de 4,2 puntos porcentuales: de 24,6% a 28,8 por ciento.
En tanto, los niños y adolescentes de entre 0 y 14 años continúan siendo los más expuestos a la pobreza: en el primer semestre de 2026, el 44,5% de ese grupo se ubicó por debajo de la línea, frente al 41,3% del semestre anterior, un alza de 3,2 puntos porcentuales. Si bien el aumento es el menor en términos relativos entre los grupos relevados, la incidencia sigue siendo la más alta de todos los rangos etarios.
La pobreza general subió 4,1 puntos porcentuales en seis meses
A nivel agregado, la pobreza en los 31 aglomerados urbanos alcanzó al 32,3% de las personas en el primer semestre de 2026, contra el 28,2% del segundo semestre de 2025, lo que implica una suba de 4,1 puntos porcentuales. En todos los grupos de edad, el incremento superó ese promedio general, salvo en los niños de 0 a 14 años, cuya variación fue levemente inferior.
La indigencia también aumentó en todos los segmentos. En el total, pasó del 6,3% al 7,5% entre ambos períodos. El grupo de 65 años y más fue también aquí el que más varió en términos absolutos: de 1,4% a 2,2%, una diferencia de 0,8 puntos porcentuales. Los menores de 14 años registraron la indigencia más alta: 10,8% en el primer semestre de 2026, frente al 8,6% del período anterior.
En términos absolutos, la pobreza afecta a unos 15,56 millones de argentinos en los principales centros urbanos del país, y la indigencia a otros 3,61 millones. Respecto al segundo semestre de 2025, hay 2,05 millones de pobres más y cerca de 600.000 nuevos indigentes.
Los datos del primer semestre del año
Pese al deterioro semestral, el Indec señaló que ambos indicadores se mantienen muy por debajo de los registros del primer semestre de 2024, cuando la pobreza había trepado al 52,9% y la indigencia al 18,1%.
Luis Caputo, ministro de Economía, destacó ese contraste en su cuenta de X: “Frente a dicho período, la tasa de pobreza se redujo de 52,9% a 32,3%, en tanto la de indigencia cayó de 18,1% a 7,5%”.
Los ingresos crecieron menos que las canastas
Una de las causas del aumento semestral es la divergencia entre ingresos y precios de las canastas básicas. Según el Indec, el ingreso per cápita familiar creció en promedio un 11,5% durante el período, cifra que quedó por debajo del encarecimiento de los alimentos y los servicios esenciales: la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió un 21,4% y la Canasta Básica Total (CBT), un 19,6 por ciento.
Esa brecha redujo el poder adquisitivo de los hogares más vulnerables. Entre los hogares pobres, el ingreso total familiar promedio fue de $922.755, frente a una CBT de $1.440.395, lo que implica una brecha de pobreza de 35,9%. La CBT de junio, que incorpora alimentos, vestimenta, transporte, educación y salud, ascendió a $1.531.473 para un hogar de referencia tipo.
Las diferencias regionales, otro factor del cuadro
El promedio nacional también encubre disparidades geográficas marcadas. El Noreste es la región con mayor incidencia de pobreza, con 41,5% de su población por debajo de la línea, seguido por Cuyo, con 36,7%, y el Gran Buenos Aires, con 32,1%. En el extremo opuesto, la Patagonia registra el menor índice regional, con 28,4 por ciento.
A nivel de aglomerado, Concordia concentra la incidencia más alta del país: 56,2% de sus habitantes son pobres, el único caso que supera la mitad de la población. Le siguen Gran Resistencia, con 48,6%, y Posadas, con 42,2%. En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registra 13,9%, el valor más bajo de los 31 aglomerados relevados.