- La quiebra de Galeano ART expuso la crisis que afronta el sistema de seguro de riesgo laboral y hay temor de la onda expansiva que puede generar. Jorge Solá, secretario general del gremio del seguro, no dudó en sobre quién cargar las culpas. “El sistema colapsa y golpea a todas las ART y el principal problema es el volumen de juicios, en muchos casos impulsados por los peritos médicos cuyos honorarios están atados al honorario del juicio”, bramó en declaraciones a la prensa.
Los empresarios coinciden en que el sistema de pago de los peritos es parte fundamental del problema (algunos incluso los llaman parásitos) pero, al mismo tiempo, saben que las ART no son las que afrontan el costo de la industria del juicio laboral por accidente o enfermedad, que tiene epicentro en Rosario, sino su bolsillo. Es que, la aseguradora se cubre aumentando la cuota; y no en vano en Santa Fe cobra un promedio 100 por ciento más caro que el promedio nacional.
Ahora, como venimos contando, los peritos médicos en Santa Fe están resistiendo una avanzada legislativa del gobierno provincial que busca atar el cobro de los auxiliares de la Justicia a un honorario desacoplado de la magnitud del daño
La novedad que tenemos es que ahora los peritos están dispuestos al cambio que presiona la Casas Gris, pero con algunas condiciones.
En efecto, un grupo de Peritos judiciales de la Provincia de Santa Fe solicitó a la Comisión de Asuntos Laborales de la Legislatura de Santa Fe que incorpore cuatro enmiendas clave al proyecto que establece honorarios fijos para pericias (entre 5 y 10 JUS), pero advirtieron que, sin correcciones técnicas, la reforma podría consolidar la precarización estructural del sistema pericial. Las cuatro enmiendas solicitadas son:
1) Reconocer el carácter alimentario del Honorario Pericial.
2) Incorporar criterios de razonabilidad y proporcionalidad según complejidad y trabajo realizado.
3) Declarar la inaplicabilidad del art. 730 del Código Civil y Comercial de la Nación a los honorarios de peritos, que establece un límite a la responsabilidad por el pago de costas judiciales, fijando un tope máximo del 25% del monto de la sentencia para honorarios y gastos; y si las regulaciones superan este porcentaje, el juez debe puede prorratear entre los beneficiarios.
4) Establecer un régimen de transición para no modificar reglas en expedientes en curso.
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- El tema de la “industria del juicio laboral” es ya un clásico de esta columna porque está en el tope de la agenda empresaria de la ciudad y además por la complejidad y variedad de actores y circunstancias que involucra: es que al factor peritos, al papel de las ART (cada vez más cuestionadas), y al rol de los jueces, también se suma el andamiaje de tráfico tarifado de información que tienen los abogados “caranchos”.
Por ejemplo, empresarios no dejan de sorprenderse de la rapidez de cómo se filtran los accidentes a estudios jurídicos cuando el trabajador es atendido en el sanatorio Mapacci (que operan con muchas ART) y en el hospital Heca.
Empresarios de la construcción cuentan que a media mañana ya reciben llamados de abogados ofreciendo acuerdos por accidentes ocurridos a primera hora del día con su personal que son atendidos en el Mapacci.
Sobre el tema de la industria del juicio, los que están que trinan por la Reforma Laboral, que tras el ok de Diputados esta semana se convertirá en ley en la próxima, son los abogados ya que un artículo habilita a que les paguen los honorarios en cuotas y otro los hace solidariamente responsables en las costas por las demandas contra empresas.
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- En la “previa del Run Run”, que sale todos los viernes en formato podcast, hablamos de otros aspectos de la reforma como el de los industriales que se pusieron del lado de los bancos contra las fintech por la puja por el manejo de las cuentas sueldos y el temor de los empresarios por la judicializacion por inconstitucional que tendrá la flamante norma. En “la previa”, también hablamos de:
- Que el concesionario de la Zona Franca de Santa Fe, PTP Group, apareció en la lista de los deudores de la financiera del “chiqui tapia”, que -según las pistas de la Justicia- usaban eso préstamos para lavar y blanquear dinero.
- Que el Aeropuerto de Rosario se dispone a perder dos conexiones directas y que el cabotaje no levanta cabeza.
- Que se tejen nuevos cambios normativos para la construcción en viviendas patrimoniales en Rosario.
- Y que se viene una inversión hotelera de primer nivel para acompañar el despertar del turismo deportivo en la región. Se trata de un moderno complejo para albergar contingentes deportivos que se construirá en el club del Centro Asturiano (a metros del Jockey Club en Wilde 550) con una inversión de $400M.
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- Vuelta de página novedades en el caso del contador y asesor bursátil Marcelo Pozzi, en prisión preventiva desde diciembre tras ser imputado por estafas a sus clientes que le entregaron fondos para invertir en Bolsa que se perdieron presuntamente por haber tenido otro destino del asignado por los comitentes.
Por un lado, el viernes se hizo la audiencia de apelación de Pozzi a su prisión preventiva, pero sufrió un anticipado revés: el juez Nicolás Fopiani la confirmó por seis meses.
Pero además quedó abierto el tema de la supuesta responsabilidad del directorio de la agencia de Bolsa porteña Cohen, por la que el contador canalizaba las operaciones, ya que él estaba registrado en la Comisión Nacional de Valores (CNV) como asesor y no como habilitado operador de Bolsa.
Es más, el detenido sigue responsabilizado de las maniobras (usar fondos de sus clientes para comprar activos riesgosos cuando ellos que habían pedido que los coloquen en productos conservadores) a la agencia de Bolsa Cohen y a un empleado de su estudio, quien -a su vez- denunció penalmente a Pozzi por haberlo obligado a ejecutar decisiones irregulares con el dinero de los clientes.
La tesis de la querella es que Cohen fue cómplice de Pozzi (dicen que co-gestionaban la cuenta) y por eso denunciaron al vice de la firma Nicolas Parrondo y al director a Joaquín Cohen por administración fraudulenta. Además, le trabaron embargo a la agencia en la Caja de Valores.
Formalmente, desde Cohen, ante la consulta de este medio, además de rechazar de plano los señalamientos de la querella y el imputado, informaron que están colaborando con la Justicia para el esclarecimiento y que fueron ellos quien avisaron a la CNV de los movimientos extraños en esas cuentas.
En la querella reconocen esos movimientos de Cohen, pero aseguran que ocurrieron luego de estallado el conflicto. Como sea, la agencia espera la convocatoria de la Justicia para colaborar mientras sigue a prudente distancia el tema por temor a que la estén buscando hacerse cargo de los miles de dólares que esfumó Pozzi.
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- Hablando de agencias de Bolsa envueltas en polémicas, la casa bursátil Balanz Capital salió a aclarar que no tuvo participación de los pagarés bursátiles por casi $24 mil millones que Fate emitió días antes de anunciar el cierre de la empresa. Otra de las señaladas, SBS Capital, por su parte mantuvo silencio de radio. Habría otra importante de Buenos Aires involucrada, pero no trascendieron nombres.
Hay que ser muy finos con el análisis del tema para que lo importante no se salga de foco. Es que no se trata de una operación ilegal y la empresa promete pagarlos, sino que lo opaco es el timing y el proceso porque genera un innecesario manoseo al Mercado Argentino de Valores (MAV) en su titánica tarea de atraer inversores y ahorristas a la plaza para financiar empresas, sobre todo minoristas.
Ocurre que Fate no tenía incursión en el MAV y tampoco eran muy activas las agencias que operaron sus pagarés (identidad que solo los directivos pueden saber), que además compraron con sus fondos los pagarés y no con dinero de sus clientes. Esto no deja de ser un alivio ya que significa que no habría ahorristas minoristas con esos papeles.
Si Fate cumple en tiempo y forma con sus obligaciones en tema pronto quedaría en el olvido, pero si canta el “Paga Dios” la situación sería otra.
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- Ya vamos a seguir con el capítulo de las empresas en problemas, porque hay novedades con Bioceres y Celulosa, entre otras, pero aprovechemos para poner hacer una repasada de algunas apostillas que dejó el cierre de Fate. Se trataba de una empresa que estaba en picada desde hace mucho tiempo (operaba al 30% de su capacidad ya desde el gobierno anterior) por problemas internos (falta de integración con cadenas mundiales, menor inversión en nueva tecnología, alta carga impositiva y extremada conflictividad sindical) y que las importaciones masivas de neumáticos más baratos (fueron récord el año pasado) terminaron de llevarla al cierre, con el muy doloroso saldo de 920 despidos.
De hecho, a diferencia del actual cierre (que, con muy mal gusto y falta de empatía de sus millonarios dueños, la familia Madanes Quintanilla, fue anunciado con un papel pegado en la puerta de la fábrica sin mayores explicaciones) cuando el año pasado despidió a 90 personas, sí difundió un comunicado con las causas del ajuste: “Abusiva sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo, elevada conflictividad gremial”.
Como si lo hubiera escrito el gobierno de Javier Milei.
Más allá de esto, el cierre de Fate a nivel nacional expuso un tema: el nuevo modelo económico (de apertura, menor inflación y consumo interno chato) amerita urgentes reconversiones internas de las compañías, sobre todo de las que estaban acostumbradas a despachar mercadería más que a venderla gracias la protección y el alto consumo interno (para escapar de la devaluación del peso) que caracterizaban el modelo económico anterior.
“Cambio la música, hay que cambiar el paso”, repite desde hace tiempo el consultor Salvador Di Stéfano, tal vez el primero de los analistas en recomendarles a las empresas dejar de stockearse (la mejor forma de ganar dinero antes y ahora se convirtió en un dolor de cabeza porque los inventarios no bajan y son un gasto), revisar estructura de costos, profesionalizar el proceso de armado de precios, aumentar la eficiencia y especializarse en productos y segmentos definidos, tejer alianzas y sobre todo apuntar a desarrollar la cadena del retail, que es lo que más atrae hoy porque es el canal para vender, ya sea producción propia o importada.
Di Stéfano volvió al tema del “cambio de paso” el tema esta semana durante una charla que mantuvo con los socios de Converge, organizadores del Foro de la Construcción que se realizará el 8 de abril en la Bolsa de Comercio de Rosario, y en la que el analista será uno de los oradores.
Hay coincidencia ahora (antes no tanto) sobre la necesidad de ajustar las estrategias internas, pero asoma un debate en la cabeza de los empresarios: ¿Cambió ya la música o el DJ está en pleno enganche de ritmos y melodías?
Es que la inflación ya no corre al 8 mensual, pero si al casi 3 mensual, por lo que sigue de las más altas de América latina, y además, no hay que olvidarse, que si Estados Unidos no rescataba al gobierno de la crisis cambiaria y las elecciones de finales del año pasado tenían otro resultado, la música sería bien distinta hoy.
Di Stéfano tiene su respuesta y dará batalla en la charla de Converge, en la que además, anticipó, presentará un análisis muy crítico del papel del sector de la construcción de Rosario, a quienes ve mucho menos activos que en otras ciudades, incluida la capital provincial. Va ir con todo, anticipa.
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- Sobre aumento de importaciones, se comentaba este viernes en un almuerzo de empresarios ligados a la construcción del que participó este cronista, que grandes proveedores industriales de la construcción habrían armado un eficiente circuito de circulación de información para detectar qué cliente suyo está importando.
Parece que apenas la mercadería toca Aduana una compra de productos importados de magnitud (no baratijas), como acero para fundir o para usar en edificios, sobre todo chinos (que ahora pueden entrar al país y antes era muy difícil), reciben llamados de los fabricantes argentinos bastante enojados que más que ofrecer descuentos para competir los increpan por lo realizado.
Sobra decir que los llamados dejan al importador reculando ya que se suele recordar cómo hubo siderúrgicas que apuntaron bien que fundición les dejó de comprar durante la apertura menemista y cuál les siguió fiel y que, al momento de volver las barreras con el kirchnerismo, no dudaron en recompensar (con stock y precios) y hacerles aullar a los desertores.
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- Hablando de real state, la Municipalidad intentará aprobar en la sesión extraordinaria del Concejo de la semana que viene (la última, luego llegarán las ordinarias) el proyecto de Pilay para la zona de Nuevo Alberdi, que la oposición frenó en diciembre. A lo sumo, esperan hacerlo en la primera sesión de marzo.
De lograrlo será el primer gran desarrollo urbano que aprobaría el nuevo Concejo, con una composición más difícil para el oficialismo. Para esto, esta semana lo estuvieron analizando en la comisión de Planeamiento procurando apurar la presentación de documentación faltante.
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- Otro tema. La semana pasada publicamos en esta columna la polémica por el centro de convenciones que el intendente de Funes quiere concesionar en un predio de 8 hectáreas en Galindo y Autopista. Un proceso, por lo menos inusual, que despertó críticas de empresarios interesados en participar de la compulsa porque, sostenían, parecía armado a dedo para un operador rosarino, sobre todo por el escaso tiempo que daba para armar una propuesta desde el llamado a licitación y la apertura de sobres.
Bueno, esta semana siguieron los ruidos con dirigentes opositores haciendo fila para criticar a la Intendencia y reclamarle más transparencia, entre otras críticas al proceso como lo precario del pliego de condiciones.
El intendente de Funes, Roly Santacroce, respondió comentando que está dispuesto y se encamina a prorrogar los tiempos para la licitación, que para los empresarios eran absolutamente ilógicos (30 días), para que todos puedan presentarse y competir.
Ahora bien, esa decisión no termina de enderezar la cancha para empresarios interesados en participar. Y es que ven que se seguiría moldeando la licitación porque se va a exigir que el ganador tenga que en seis meses tener listo y en uso el galón dónde para ferias y convenciones. Evidentemente, para poder hacer eso, hay que tener un galpón grande de tales características en algún lugar que quieran sacar y llevar ahí para usarlo.
Y eso estaría exponiendo quién sería el principal armador del negocio del mini Arena de Funes, que no sería -como se pensó en un primer momento- el operador bolichero rosarino, sino que sería un empresario de la construcción y el desarrollo inmobiliario con un galón ya listo que necesita correr de Rosario cuanto antes.
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- “Poco Serio”. A ese latiguillo solía recurrir mucho en los títulos de noticias el viejo diario Ámbito Financiero cuando criticaba alguna medida anti-mercado del gobierno de turno. Y es una caracterización que entra a rosca para referirse a lo que pasó con la cotización de las acciones de la defaulteada Celulosa esta semana en el mercado Byma. ¿Qué pasó? El miércoles, el primer día hábil tras el feriado, bajó 50% y el jueves se recuperó 30%, un nivel de variación inverosímil para un mercado “serio”.
“Es anormal lo del miércoles y normal lo del jueves luego de lo que pasó el día anterior”, explica un conocedor del derrotero bursátil de Celulosa. Es que al ser un papel con escaso volumen operado puede ser fácilmente manejado por pocas manos. ¿Pero qué pasó?
La explicación formal fue que el miércoles se conoció que la Oferta Pública de Acciones (OPA), que estaba obligado a ser los nuevos controlante, era un precio mucho más bajo que el de la cotización actual (lo que perjudica a los minoristas) y la confirmación de que la Comisión Nacional de Valores (CNV) investiga a un ex director por el probable uso de información privilegiada al desprenderse de acciones antes de su caída.
Pero todo se tranquilizó el jueves cuando se aclaró de que la OPA es de adhesión voluntaria por parte de los accionistas y también trascendió, en tanto la versión de que la empresa quedaría afuera de los efectos de sanciones si se confirma lo de ex director. “Hubiese sido bueno tener plata para comprar el miércoles”, razona el operador que no cree que haya sido casual el miedo que cundió el miércoles porque podría haber favorecido a algún inversor interesado en sumar posiciones a menor precio.
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- Sobre la convocatoria de Celulosa, la semana pasada publicamos la lista con los principales acreedores realizada por la Sindicatura. Pero ahora queremos sumar algunos apuntes, en base al Informe Técnico de Actuaciones Operativas de la Gestión de Verificaciones, en el que repasan la gestión de verificación, que incluyó procesar 4.471 correos electrónicos que recibieron de 495 acreedores.
Y si bien en esta columna solemos ser muy críticos del papel de los síndicos en procesos complicados, en este caso le damos la derecha. “Algunos solicitantes de verificación de créditos han tenido una conducta hostil para con las síndicas, tal vez por desconocimiento o vaya a saber por qué, pretendiendo que la sindicatura “les pague lo que se le debe”, en una palmaria confusión de roles; protestando cuando se les solicita cumplan los aspectos formales que requiere la ley concursal, pretendiendo responsabilizar a las suscriptas por la falta de percepción de sus acreencias, etc.”, dicen las síndicas María Bandeo, Antonella Bruna y Agustina Barducci en el informe presentado al juzgado que lleva el concurso.
Veamos:
Un acreedor llamado L.LZ, que se quejaba en varios correos porque le rebotan la documentación ya que la foto que sacó con el celu del DNI era difusa, respondía a los pedidos de un envío correcto así: “La concha de la lora. Todo el PDF es legible. El DNI es como sale con la foto del celular. Vuelvo a adjuntar la documentación. Pero quiero que me devuelvan la plata en la moneda que se pactó la Obligación Negociable”.
¿Qué le respondieron los síndicos? “Estimado. Le recordamos que toda comunicación en el marco de este proceso judicial debe mantener un tono estrictamente profesional y respetuoso. En nuestro carácter de Sindicatura, no somos las deudoras de su crédito, por lo que rechazamos categóricamente el tenor”.
A todo esto: ¿Cuánto eran los dólares que habían quedado enganchados y reclamaba su devolución en billetes vivos? Eran 4 dólares y 51 centavos. Literal.
Otro acreedor, llamado M.R.L., quien al recibir el mail para que presente su información “por escrito”, interpretó que tenía que ser “de puño y letra”, y tras recibir el mensaje de que debía hacerlo de nuevo porque la información debía ser entregada en formato digital, respondió en mayúscula: LES PASE TODO COMO PIDIERON EL OTRO DIA Y COMO CORRESPONDE. ADEMÁS DE PAGARLES 32 LUCAS POR LA "VERIFICACIÓN" DE LA DEVOLUCIÓN DE MI PLATA. ENTONCES SI ME HACEN CALENTAR LES VOY A ROMPER EL TRASTE JUDICIALMENTE. VAMOS POR LAS BUENAS, LES DOY 1 OPORTUNIDAD MÁS. YA LES MANDE TODA LA DOCUMENTACIÓN EL OTRO DIA, ASI QUE LA ACEPTEN COMO SE LAS MANDÉ PORQUE NO VOY A VOLVER A HACER TODO DE VUELTA”.
También está el caso del acreedor, llamado P.S., con quien se puso picante el cruce de correos electrónicos cuando él exigía, en varios correos, una respuesta automática que le confirme que había llegado la información enviada para verificar, y la Sindicatura le respondía: “Paciencia. Cuando se haga el control si la presentación está ok, se le envía un recibo, si no le responderemos con los que está mal o debe aportar”.
La invocación a la paciencia parece que enfureció al acreedor, que respondió: “Limítate a responder lo que te consulté inicialmente y rápido!!!. Yo paciencia tengo, pero les reitero, ¿podrán verificar que AL MENOS LES LLEGARON MIS CORREOS?!!” y luego, más cansado, les dijo: “Voy a programar envíos de correos automáticos desde mañana 1 por hora hasta que me respondas lo que te consulté, que los demás tengan paciencia ahora me la agotaste. Necesito saber con prioridad si falta algo o lo que presenté esta ok”.
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- Vamos entrando en la recta final. Y lo hacemos con dos de política financiera santafesina. Ocurre que el gobierno de Santa Fe trajo de Nueva York los uS$ 800M que consiguió en Wall Street, como pedía el ministro de Economía, Luis Caputo, pero siguen en dólares. Técnicamente, lo que hizo fue pasar los dólares de una cuenta de la Provincia en NY a una cuenta en dólares del Banco de Santa Fe, el agente financiero provincial, en Argentina. Y al entrar en una cuenta en el país, los encajes de estos depósitos pasan a formar parte de las reservas del Banco Central, que por eso subieron.
Por redes sociales, operadores financieros y trolls de Milei se siguen haciendo un festín en redes tirándole con todo al gobierno provincial por lo que entiende son los millones que está dejando de ganar (al tiempo que los dólares pierden poder adquisitivo) al quedarse en billetes verdes y no pasarse a negocios con tasa (en pesos) usando alguna cobertura cambiaria en futuros.
El otro tema es el siguiente. El gobernador Maximiliano Pullaro anunció que aporte solidario extraordinario dispuesto en el marco de la Ley de Emergencia Previsonal vence el próximo 12 de septiembre y no será renovado. El tema es que pese a que la diferencia entre pasivos y activos se redujo a la mitad, el sistema previsional aún es deficitario. ¿Cómo se argumenta desde lo económico la decisión de no extender la emergencia? ¿Como se va a cubrir el mayor gasto? La interpretación fue hasta ahora más política que económica: se trataría de una marcha atrás del gobierno ante el mal humor de docentes, judiciales y estatales, envalentonados luego de la crisis con la policía.
Quién sale al cruce de esa lectura es el propio ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, quien ante la consulta de Rosario3, dijo: “El déficit bajó a un 40% del que hubiese sido sin reforma. De un déficit creciendo exponencialmente en términos relativos a un déficit cayendo en términos relativo. Es la senda hacia la sustentabilidad” .
Y luego explicó que los mecanismos para lograr esa senda eran de 2 tipos:
1) Los estructurales y permanentes que operan en mediano y largo plazo.
2) Los de emergencia que operan en corto plazo y que tenían un límite de 2 años (con posibilidad de 1 más).
“Vemos los resultados de una reducción rápida y una senda clara hacia la sustentabilidad. Los instrumentos de emergencia hicieron lo suyo. Y los estructurales seguirán haciendo su trabajo. La reforma le pidió un esfuerzo a todos. Activos y pasivos (que incluso aportaron toda su vida para ahora hacer otro aporte adicional de emergencia). Para salvar la caja y hacer sostenible el sistema se le pidió esfuerzo a todos. Los beneficios deberían gozarlo todos. Reducir el déficit y lograr sostenibilidad deben poder ser gozados por todos. El activo actual lo goza con la Caja salvada y el sistema sustentable”, explicó el ministro.
Ahora: ¿Y el pasivo cuando va a gozar del esfuerzo de esa sustentabilidad?
“Por eso se entendió razonable que el pasivo pueda ya gozar de ese beneficio para el que tuvo que hacer un aporte 2 años de manera extraordinaria y que le trasladen a 60 días el aumento de activo. Simplemente porque con el pasivo, por sentido común, no hay más tiempo donde pueda gozar de beneficio”, completó Olivares.
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- Y para el final, nos guardamos el caso Bioceres. Por un lado, esta semana que pasó accionistas y directores de la defaulteada Bioceres SA tuvieron contactos para evaluar la cautelar que el ex CEO FedericoTrucco les trabó contra la asamblea de diciembre, en la que se aprobó el pedido de ir por la propia quiebra, todo de cara a la asamblea convocada la semana que viene en el que la nueva conducción planteará pedir una suerte de indemnización a los ex directivos a los que les atribuye maniobras (separar a Bioceres SA del grupo, endosarle todas las deudas y vaciarla de activos y negocios).
No es para nada armónica, hay que aclarar, la relación entre accionistas y la actual conducción (puesta por el magnate uruguayo Sartori, de quien se dice quiso quedarse con todo el grupo), ya que -por ejemplo- en los contactos de esta semana la dirección tiró a la tribuna todo los planteos sobre la firma que les hicieron los socios.
Pero en lo que queremos pararnos ahora es en el SF500, el fondo que Bioceres armó para financiar startups de base científico tecnológica junto con el gobierno de Santa Fe (en tiempos de Omar Perotti y que, a regañadientes, mantuvo el de Maximiliano Pullaro) y al que, semanas antes de la crisis (con un timing impresionante), se sumó el grupo asegurador La Segunda.
Fiel al estilo vidrioso y opaco del grupo, Bioceres había dicho que Moolec (la nueva controlante al separar a Bioceres SA) seguía siendo el controlante del SF500, pero luego se conoció que -en el marco de esa mamuschka de sociedades que es el grupo, también había sido separada y puesta bajo el ala de una firma llamada Theo, con sede en Luxemburgo, que al igual que Bioceres SA pidió su propia quiebra.
Resulta que el staff del SF500 pareció decir “finjamos demencia y sigamos para adelante”. Fue así que armó el plan 2026 con cuatro startups ya preseleccionadas para financiar y la semana pasada buscó de manera infructuosamente juntar en una reunión a los socios porque, claramente, las condiciones no están dadas.
Por ejemplo, desde Rosario Fiduciaria (Rosfid) -la entidad del MAV que administra el fideicomiso- le pidió al grupo Bioceres acceso al expediente del trámite de quiebra de Theo en la Justicia de Luxemburgo, y la documentación que certifique que Trucco es el representante legal vigente en el SF500.
Rosfid, según le contaron sus autoridades a Rosario3, inició dirigencias vía mail consultando el efecto de la quiebra en el fideicomiso, a lo que le respondieron que la quiebra está pedido pero no decretada, así que no hay resolución judicial o cambio; así que -al menos hasta ahora- no afecta el fideicomiso, que está en estado de paralización.
Todos los interesados concluyen que la única forma de revivir al SF500 es que lo pase a liderar La Segunda (Bioceres está KO y la Provincia tiene otros proyectos que les interesan más), pero -al menos por ahora- el grupo asegurador patea (y de puntín) a la tribuna las consultas de la prensa sobre el tema.
Pero la crisis de Bioceres está generando un problema mayor que excede las desventuras del grupo y es que pone en discusión el negocio de base científica. Es rara la situación porque un Ponzi que se arme en el negocio del real estate no pone en discusión ni genera sospechas en la viabilidad del negocio de la construcción.
Entonces, la crisis de Bioceres (que no paraba de armar o comprar empresas para sostener las que ya tenía) no debería poner en discusión el negocio de base científica, como sí está apareciendo en varios lados (por ejemplo en el agro).
El tema preocupa a los empresarios, funcionarios y científicos ya que las dudas sobre la viabilidad de los esquemas de fondeo privado a la ciencia irrumpe justo en un momento en el que el Estado nacional se retiró totalmente del financiamiento a la ciencia.
En efecto, el pedido de quiebra del principal fiduciante (inversor) en el Fondo SF500 (en este caso la empresa Theo que recibió los derechos que tenía Bioceres en el Fondo) genera un daño reputacional severo. Ese daño toma dimensión porque en el sector del venture capital (capital de riesgo) para inversiones en proyectos y empresas de base científica tecnológica la reputación de los actores involucrados es un activo intangible y clave para el éxito de cualquier Fondo o Company Builder.
Las palabras con las que se nombra el sector da una pista de la importancia que tiene lo reputacional. Se trata de gestionar riesgo. El principal es que se trata de inversiones en empresas con una tasa de éxito bajísima. Así sucede en todos los sectores de alta tecnología: industria farmacéutica, biotecnología, software, IA, electrónica compleja, nanotecnología.
Cada nueva empresa o nuevo proyecto de desarrollo de estos sectores debe sortear riesgos de varios tipos: tecnológicos (por ej. un medicamento que dio resultado en células en laboratorio y luego en prueba en ratones, no siempre logra esa eficacia en humanos), regulatorios (muchas innovaciones encuentran límites en lo que está permitido por las normativas vigentes), financieros (en general cuanto más disruptiva es la innovación más inversión requiere, y hablamos de cientos o miles de millones de dólares en algunos casos), y de mercado (es todo un gran desafío que algo que funciona logre tener un tamaño de mercado que justifique su producción, y por se explica en gran parte la falta de tratamientos eficaces para enfermedades poco frecuentes).
Todos estos riesgos hacen que las empresas que logran superarlos y desarrollarse sean casos destacados, en medio de proyectos y empresas que no logran despegar. Y acá se encuentra la clave de por qué en las inversiones de riesgo de este tipo se aplica la máxima de identificar rápido a los proyectos que no prosperarán y "matarlos" para que no sigan consumiendo recursos de inversión.
En este marco de negocios prometedores pero de tanto riesgo y de tanta necesidad de inversiones de montos importantes, la buena reputación de todas las empresas y organizaciones involucradas es un activo clave para darle legitimidad y aumentar el atractivo para capturar recursos disponibles como excedentes producidos por otras actividades de la economía.
Por todo esto se destaca la gravedad del modo en que todo el entramado empresario de Bioceres entró en desgracia. Lo distintivo de todo el proceso que ahora tiene a las quiebras autosolicitadas como novedad y que empezó a hacerse público en abril y mayo de 2025 es la opacidad, mucho más que su crisis financiera.
No se sabe con claridad qué pasó, quiénes conducen las compañías, en que quedó la reorganización del grupo, para que se usó el dinero tomado como deuda, y un largo etcétera que tiene como denominador común la falta de transparencia.
Esta crisis vidriosa, opaca, de todo Bioceres afecta la reputación del SF500 como Fondo de inversión de riesgo para empresas nuevas de base biotecnológica por tratarse de su creador y principal inversor.
La pregunta que empezó en 2025 empieza a responderse en el inicio de este año, ¿el SF500 podrá quedar a salvo del daño reputacional que le alcanza por culpa de su principal inversor? Como cantaba Bob Dylan, la respuesta está soplando en el viento.
Buen domingo