La crisis en la empresa Lácteos Verónica, con tres plantas en Santa Fe (Clason, Lehmann y Suardi), se agravó y corren riesgo los 700 puestos de trabajo directos.
La mayoría de los empleados ya venía con sueldos atrasados pero la firma se comprometió a un abono en cuotas que este año dejó de cumplir, mientras la producción se encuentra en una parálisis casi total.
"La patronal de Lácteos Verónica decidió parar las tres plantas en la provincia de Santa Fe, dejando 700 familias en la calle. Les deben salarios desde octubre", afirmó este miércoles el diputado provincial Carlos Del Frade y denunció el caso como una "brutal síntesis de la impunidad empresarial".
Empleados contaron a Rosario3 que las plantas no están cerradas de manera oficial pero en la práctica fueron vaciadas y no hay actividad. De hecho, ni siquiera el transporte habitual lleva a los operarios a la fábrica.
Las deudas millonarias también se extienden a proveedores (tambos) y prestadores de servicios. En Clason, que se encuentra a 12 kilómetros de la ciudad de Totoras sobre la ruta nacional 34, el transporte que llevaba a los operarios hacia la planta dejó de circular, por esos pasivos impagos.
Los trabajadores cumplen con la obligación de ir a la parada a la hora en que solía pasar el colectivo para llevarlos y, como eso no ocurre, certifican el incumplimiento empresarial con una exposición civil ante la comisaría.
Según informó el medio especializado Bichos de Campo, el acuerdo de pagos semanales de un millón de pesos se cayó el pasado 8 de enero y desde entonces la situación se complica cada vez más.
Desde septiembre del año pasado, el único ingreso de la láctea es el trabajo a fasón con elaboración de productos para terceros, que consiste en leche en polvo secada en la planta de Lehmann, pero sin perspectivas de ampliación o nuevos negocios.
Desde la cartera laboral de la provincia de Santa Fe dijeron que no hay nueva información sobre la continuidad o renovación del plan de fasones, modalidades de pago de salarios o de ventas de plantas industriales.
Según afirmó la semana pasada el director de Lechería de la provincia, Carlos De Lorenzi, la producción santafesina atraviesa un momento de crecimiento sostenido aunque existen situaciones particulares de crisis, como los casos de Verónica o SanCor.
“Es importante aclarar que desde el Ministerio de Desarrollo Productivo siempre se acompañó a las empresas. En el caso de Verónica, especialmente, se trabajó de manera sostenida para facilitar el acceso a financiamiento y se gestionaron vínculos con empresas que pudieran proveer leche a fasón, con el objetivo de contribuir a la cobertura de sus gastos corrientes”, explicó el funcionario.
"Además, se avanzó en gestiones con potenciales inversores, socios estratégicos y actores dispuestos a aportar capital. Desde el Ministerio se realizaron todas las acciones posibles para acompañar el proceso, y en los próximos días está prevista una nueva reunión con los dueños de la empresa para continuar trabajando en alternativas de solución”, advirtió, según citó Ecos365.
A Sancor y Lácteos Verónica se suman Arsa y La Suipachense como cuatro nombres históricos del sector que están sumidas en una parálisis productiva, concursos de acreedores, cheques rechazados por miles de millones de pesos y conflictos sindicales sin resolución.
En conjunto, reúnen más de 2.200 trabajadores directos, la mayoría con salarios atrasados, suspendidos o directamente sin tareas. El derrumbe no sólo amenaza la supervivencia de las empresas, sino también el entramado social y económico de las localidades donde están insertas.