Cada mes, el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) mide la oferta de alquileres en la ciudad de Rosario, el impacto en el precio del tamaño del inmueble, la cantidad de ambientes y las expensas sobre el costo de alquilar son algunos de los temas abordados. En líneas generales, se mantiene una tendencia en alza de los valores y, al mismo tiempo, de la cantidad de unidades en alquiler.

“El precio de alquiler es uno de los factores de mayor conflictividad a la hora de renovar un contrato de alquiler y la falta de un indicador local sobre su evolución dificulta la búsqueda de consensos a la hora de pactar nuevas condiciones contractuales”, señalan los autores del relevamiento que abarca los días transcurridos desde el inicio de 2026.

Según indicaron, la mediana de los precios de monoambientes es de $350.000, la de los departamentos de dos ambientes es de $430.000 y la de tres ambientes $590.000. Los aumentos interanuales fueron de 59,1%, 43,3% y 51,3% respectivamente.

“Los/as jubilados/as que tienen un ingreso de $419.299 deben gastar el 83,5% del mismo en el alquiler de un departamento monoambiente medio, sin incluir expensas ni servicios. Por otro lado, el Salario Mínimo Vital y Móvil ($341.000) está por debajo del alquiler de un monoambiente, solo alcanza para cubrir el 97,4% del mismo”, resaltaron.

Y agregaron: “Mientras que, al comparar el precio de alquiler de un departamento 2 ambientes ($430.000) con el salario de un maestro de grado sin antigüedad, se observa que más del 57% del sueldo de estos trabajadores se destina solamente al pago de la vivienda”.

En tanto, el Índice para Contratos de Locación, publicado por el Banco Central de la República Argentina, muestra un incremento interanual de 36,4% al primer día hábil de enero. Cabe señalar que los valores expresados anteriormente no incluyen expensas, las cuales alcanzan en promedio el 15,7% del costo de alquiler.

Deuda y recorte de gastos

Cada vez son más los inquilinos que se endeudan para poder afrontar el costo de un alquiler, según la organización Inquilinos Agrupados. Su referente, Gervasio Muñoz, explicó que muchas familias recurren al crédito para afrontar el pago del alquiler, fundamentalmente como consecuencia de la periodicidad de los aumentos.

El uso de la tarjeta se destina a la compra de alimentos, consumos básicos y espacios mínimos de esparcimiento, con el objetivo de garantizar el pago del alquiler y sostener un lugar donde dormir, indicó.

Otro dato es que el 46% de los inquilinos cuenta con más de un trabajo. La inestabilidad laboral también creció: el 15% perdió su empleo, casi el doble que en septiembre, mientras que el 28% sumó otro puesto para poder subsistir. El desempleo alcanza el 4,1%, un número que se combina con salarios que no logran seguir el ritmo del alquiler.

En total, el endeudamiento alcanza a casi tres de cada cuatro inquilinos. El 68% mantiene algún tipo de deuda, principalmente vinculada a:

Tarjetas de crédito: 92,2%
Alimentos: 82,2%
Deudas previas: 76,9%
Alquiler: 76,1%
Salud y servicios: más del 71%
El relevamiento también arrojó que, para sostener el pago del alquiler, los hogares recortan gastos esenciales. El 91,7% redujo salidas, el 86,3% vestimenta, el 60,3% recortó alimentos y el 52,3% salud.