Flamengo de Brasil presentó una protesta formal ante la Conmebol por la supuesta alineación indebida de Marcos Rojo, defensor de Estudiantes de La Plata que disputó la semifinal de la Copa Libertadores bajo el amparo de una resolución cautelar del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). La dirigencia carioca persigue como objetivo la quita de puntos de la llave para obtener el boleto a la instancia consagratoria.
El pedido de la institución de Río de Janeiro toma como referencia un antecedente acontecido en 2018, fecha en la que Independiente reclamó por la presencia no autorizada de Carlos Sánchez en el Santos debido a una sanción disciplinaria pendiente. En aquella oportunidad, el tribunal del organismo sudamericano aceptó la presentación del club de Avellaneda y sancionó al conjunto brasileño con una derrota por 3 a 0. Sin embargo, el escenario del zaguero del Pincha difiere de aquel precedente al no registrar suspensiones previas.
La controversia en torno al exfutbolista de la Selección argentina surgió cuando la Conmebol desestimó inicialmente su inscripción por considerar que el traspaso incumplía con ciertos requisitos del reglamento de transferencias de la FIFA. Frente a la negativa, la conducción de Estudiantes acudió de urgencia al TAS para solicitar una medida cautelar que habilitó al futbolista de forma provisoria.
La argumentación del Flamengo radica en el carácter provisional del fallo emitido por el tribunal internacional que permitió la presencia de Rojo en el encuentro de vuelta. En contraposición, el departamento legal del club de La Plata sostiene que el aval otorgado por el TAS posee fuerza jurídica suficiente para desestimar cualquier sanción o modificación del resultado de la serie deportiva.