Existen personas con mayor o menor tolerancia a los arbitrajes de la Liga Profesional. Por otra parte, es muy difícil chequear las denuncias sobre la actuación de los jueces en el ascenso porque se puede ver poco y nada, pero en esas categorías las quejas son mucho más frecuentes que en el tope de gama que es la primera división. Hay quienes hace rato se quejan de las pésimas conducciones arbitrales y sus fallos y están los que van hartándose con el paso de las fechas y de los años.

En la fecha trece del torneo Clausura parece haberse cruzado un límite, aunque, se insiste, hay quienes creen que los límites se superaron hace mucho tiempo.

El arbitraje de Daniel Zamora y la conducción VAR de Jorge Baliño en Sarmiento-Barracas Central fue verdaderamente desopilante (término elegante para la ocasión). De hecho, ninguno de los dos fue designado para esta jornada que comenzó ayer.

Más allá de las disputas mediáticas que culpan al presidente de la AFA hasta de la altura del pasto de las canchas, el ente regente del fútbol argentino tiene la obligación de mejorar los controles para que, justamente, mejoren los arbitrajes y también, de paso, las sospechas de favoritismos empiecen a esfumarse.

Existe la promesa de implementar el VAR semiautomático para la próxima temporada... Ver para creer.
Es un problema tener un torneo de 30 equipos, aunque casi todos lo quieren. Es un tema la organización de los campeonatos, a pesar de que casi todos levantan la mano a la hora de aprobar. Es un horror el cambio de reglas en medio de las competencias, pero el problema más grave es la conducción de los partidos, los arbitrajes.

La AFA debe invertir ya en tecnología para que los árbitros, en líneas generales de bajo nivel, o peor, no queden tan expuestos.

Cada partido del fútbol argentino se torna insufrible con los reclamos a los árbitros (Fotobaires)
Cada partido del fútbol argentino se torna insufrible con los reclamos a los árbitros (Fotobaires)

Es curioso lo que sucede. Argentina, junto con Brasil, fue el país que más jueces tuvo en el Mundial 2026: tres árbitros principales, cinco asistentes y uno encargado del VAR. ¿Qué es lo que pasa entonces?

Para adentro son generalmente mediocres, pero para la Fifa son los mejores. Raro, muy raro.

Nadie puede desentenderse del microclima que sobrevuela el fútbol argentino, mucho más efusivo que en la mayoría de los países, pero es cuanto menos llamativa la diferencia de calidad de los arbitrajes de los mismos protagonistas en partidos locales y encuentros internacionales.

Existe la promesa de implementar el VAR semiautomático para la próxima temporada... Ver para creer

Más allá de cualquier palabrerío, que sólo sirve para alimentar el debate y agudizar las polémicas, es impostergable que la Asociación del Fútbol Argentino invierta en tecnología para que los torneos sean más creíbles.

Es cierto que muchas jugadas son de interpretación y es imposible que todos los árbitros justamente interpreten igual, pero se debe achicar el margen de error más allá de los serios inconvenientes de infraestructura que tienen muchos escenarios de la Liga Profesional.

La AFA debería implementar los medios para que el off side semiautomático, que se viene prometiendo, se utilice de una vez por todas.

La Conmebol lo usa en todas sus competencias y funciona. Son necesarias entre 12 y 16 cámaras para que su implementación sea posible.

Debería ser una prioridad. Por encima de todas las otras correcciones que necesita el torneo principal de AFA para mejorar su calidad.

Para que no haya más “Sarmientos-Barracas”.

Es imprescindible una decisión política para que ello suceda.

¿Habrá intención, serán reales las promesas para 2027, les da lo mismo, o lo hacen a propósito?