La Fórmula 1 dio inicio a la temporada con cambios tecnológicos que divide las aguas entre la ecología y el espectáculo. El nuevo reglamento técnico de la FIA ha generado un sismo en el paddock. Los máximos referentes de la F1 explotaron tras la clasificación en Australia contra el reglamento 2026: “Venimos de manejar los mejores autos de la historia y ahora pasamos a los peores”, dijo el campeón mundial de Fórmula 1 en 2025 con el equipo McLaren, Lando Norris.
El núcleo del conflicto radica en la nueva unidad de potencia. Por primera vez, el motor de combustión interna (ICE) comparte el protagonismo en partes iguales con el sistema eléctrico.
Esta división del 50% de potencia eléctrica elimina el MGU-H (que recuperaba calor del turbo) y obliga a los pilotos a una tarea casi quirúrgica: levantar el acelerador en plena recta para recargar energía, un concepto que aterra a los puristas.
Max Verstappen, cuatro veces campeón del mundo, explicó: “No me estoy divirtiendo, puedes tratar de abrir tu mente pero cuando ves la onboard ves la realidad”.
Por su parte, Lewis Hamilton, siete veces dueño de la F1, fue muy pesimista: “No quiero pensar que la ventaja de Mercedes sea por la compresión, FIA debería haber controlado ésto. Si continúan con esta ventaja la temporada está acabada”.
Por su parte, Charles Leclerc, piloto de Ferrari, aseguró: “Estoy shockeado. Va a llevar mucho tiempo equilibrar la ventaja que tiene Mercedes”.
Para compensar la pérdida de velocidad punta cuando las baterías se agotan, la FIA introdujo la aerodinámica activa: los alerones delanteros y traseros cambiarán de posición automáticamente entre el "Modo X" (baja resistencia) y el "Modo Z" (máxima carga).
No obstante, esto también trajo contradicciones en el paddock: pilotos como Lewis Hamilton y Lando Norris advierten que esto genera comportamientos impredecibles en el auto, transformando el manejo en algo artificial y extremadamente técnico.
El domingo a la 1 de la mañana (es decir, la noche del sábado) se disputará la primera carrera de la temporada, pero el descontento y la polémica ya está instalada.