Durante este viernes por la mañana se confirmó la muerte del Indio Solari. El artista, líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció a los 77 años en su casa. El cantante sufría de Parkinson hacía años y hacía unos meses que estaba delicado.

El artista había hablado luego de la coronación de la selección argentina en el Mundial de Qatar 2022 en una entrevista con el periodista de Marcelo Figueras. Allí había asegurado que se emocionó mucho por la tercera estrella y destacó a Messi y al Dibu Martínez. 

“Vi una alegría generalizada. Reunió una multitud incomprensible. Un gentío demencial para nuestros parámetros, pero que también lo hubiese sido en cualquier otro lugar del mundo. Una magnitud épica y epopéyica. ¡No faltó ningún extra! Para mostrar una multitud parecida en El señor de los anillos, Peter Jackson tuvo que sacarle humo a las computadoras”, comenzó Carlos Alberto Solari.

“Me parece lindo, este quilombo. Me emocioné mucho, el otro día. Percibí la polenta de un grupo de pibes que tiene hambre de justificarse la vida, con objetivos claros. Así se puede. Porque estaban unidos. Un grupo humano que tenía un proyecto que alentaba desde las entrañas. Ahí tenés la clave. Si no hay emoción, no pasa nada”, aseveró el Indio.

El artista habló en ese momento de la importancia y calidad de Lionel Messi: “El 'pecho frío' se comió el campeonato. Lo vi jugar con un alma invencible, delante de quien fuese. Tenía que ser el capitán, no sólo en términos futbolísticos, y se lo bancó. Y aun así fue dramático”.

Agregando a sus declaraciones, habló sobre Dibu Martínez: "Es un psicópata divino. Si no atajaba ese último tiro del partido contra Francia, se iba todo al carajo. Pero se lo bancó. Hay que ponerse así delante de un tipo que no patea como vos o yo. ¡Te pega en la cabeza y quedás groggy! ¿Viste lo que hizo con la mano (cuando le entregaron el premio Guante de Oro)? El jeque lo miraba… ¡No entendió nada, nunca, pobre!".

Yo no podía creer que jugasen tan bien”, aclaró sobre la scaloneta: "Hasta entonces no habían demostrado una articulación tan fluida. ¡Entraban al área jugando! Yo caminé todo el tiempo, no podía estar sentado. ¡No me lo bancaba! Cuando nos empataron, la argentinidad me jugó una mala pasada. Pensé lo peor, porque siempre estamos a punto de mojar la galletita y al final no pasa nada. Se nos llevaron preso al mejor jugador del mundo… ¡Nos ocurrió mil veces! Pero ganamos. Y en esa circunstancia, todos lloraban y él (Messi) reía. Una sonrisa como diciendo: 'Yo tengo una felicidad que no tiene fondo, y no la puedo ocultar'".