Aryna Sabalenka protagonizó una de las eliminaciones más sorpresivas de Roland Garros 2026 este miércoles. La número uno del mundo tenía el partido prácticamente resuelto ante Diana Shnaider, pero terminó sufriendo una remontada histórica que la dejó fuera del torneo y se mostró visiblemente afectada. “Ahora mismo solo quiero dejar el tenis”, declaró minutos después del partido.
La bielorrusa dominaba el encuentro por 6-3 y 5-3 cuando todo cambió. La rusa reaccionó de manera espectacular y encadenó diez games consecutivos para dar vuelta el partido y sellar una victoria que sacudió por completo el cuadro femenino del Grand Slam parisino.
La frustración de Sabalenka quedó expuesta durante el encuentro. Gestos de enojo, reclamos constantes, diálogos con su equipo y una evidente pérdida de control emocional acompañaron un derrumbe que ella misma reconoció tras el partido.
“Ahora mismo no tengo pensamientos ni emociones. Ahora mismo solo quiero dejar el tenis, pero veremos. Veremos en unos días, espero recuperarme mentalmente. Siento que tuve oportunidades muy buenas en el segundo set, pero lo arruiné y luego ella dio un paso adelante y jugó muy bien. Mentalmente no pude recuperarme después del segundo set, creo que ese fue mi mayor error. No sé cuándo fue la última vez que perdí diez juegos seguidos, no lo sé. Creo que mentalmente caí en un agujero muy oscuro y profundo y ya no pude recuperarme”.
Más allá de la autocrítica, la líder del ranking también cuestionó las condiciones en las que se disputó el encuentro y apuntó contra la organización por la decisión de mantener abierto el techo de la Philippe Chatrier pese al fuerte viento que complicó el desarrollo del juego.
“Esa es otra cuestión, no sé por qué mantuvieron el techo abierto cuando hacía un viento tan loco. Pero claro, ¿cómo voy a quejarme si durante casi todo el partido todo funcionaba bien para mí y luego simplemente se escapó? Creo que todo empezó a parecer una locura quizá porque mentalmente yo no estaba bien. Parecía que las condiciones se estaban volviendo extremas, recuerdo incluso el año pasado, en nuestro partido, dejaron el techo abierto y al día siguiente había condiciones similares, pero para los hombres cerraron el techo para crear mejores condiciones y un tenis de mayor calidad. No sé por qué lo dejaron abierto. Incluso cuando yo iba ganando, era un tenis muy sucio. No sé cómo la gente podía sentarse ahí y verme jugar. Luego en un momento ella dio un paso adelante y jugó increíblemente bien en esas condiciones, pero no lo sé, es una gran pregunta”.
La derrota vuelve a poner sobre la mesa una asignatura pendiente para Sabalenka. A pesar de haber conquistado varios títulos importantes y de haberse consolidado como la mejor jugadora del circuito, todavía no logró levantar un Grand Slam ni sobre polvo de ladrillo ni sobre césped.
“Son muchas cosas, no lo sé. Realmente me siento bien en tierra y en césped. Creo que quizá me concentro demasiado en el hecho de que nunca he ganado un Grand Slam en esas superficies y eso me hace pensar demasiado y volverme demasiado emocional en ciertos momentos. No lo sé, es algo sobre lo que necesito tomar distancia e intentar encontrar una solución, porque estoy cansada de perder algunos partidos de mala manera simplemente porque me dejo llevar por las emociones. Creo que es una combinación de todo, ahí piensas demasiado, así que cometes errores fáciles y despericias oportunidades. Después la otra jugadora empieza a jugar más agresiva, más libre y sin miedo. A veces es realmente difícil soportar la presión y devolvérsela a la rival”.
La propia Sabalenka reconoció que el aspecto mental sigue siendo uno de los desafíos más importantes de su carrera y aseguró que necesita encontrar respuestas para evitar que este tipo de situaciones vuelvan a repetirse.
“Eso es justamente lo que digo, necesito sentarme y pensar sinceramente sobre qué pasa en mi cabeza en esos momentos difíciles, porque soy una jugadora con mucha experiencia. He pasado por muchísimas cosas y he superado muchísimas cosas, solo necesito descubrir ese pequeño detalle que a veces no funciona para mí y espero poder superarlo. Esta mañana me sentía preparada para luchar, estaba lista, muy motivada, como siempre. No diría que hice algo diferente por la mañana, creo simplemente que hay un momento específico durante el partido en el que pierdo el control del encuentro”, reflexionó.
Y concluyó: "Lo que no nos mata nos hace más fuertes, supongo. En algún momento encontraré la manera de superar esta pequeña situación y volveré más fuerte. Por cierto, acabo de pensar cómo puedo superarlo. ¿Conoces esas habitaciones donde entras y puedes romperlo todo? Probablemente mañana pase allí todo el día destruyendo cosas, quizá ayude (risas)”.