El golpazo que sufrió Rosario Central al quedar eliminado en los octavos de la Copa Libertadores ante Corinthians hizo que Ángel Di María, emblema y capitán del equipo, expresara algunas dudas sobre su futuro en el club, aunque horas después el propio Fideo se encargó de aclarar que sus palabras fueron “desde la angustia” y dio a entender que va a seguir en el Canalla.
“Esto tiene un punto y seguido, porque queda mucho por lo que luchar todavía. Yo no abandono. Lo que dije fue desde la angustia, solo un momento. Por eso vamos a seguir luchando por todo lo que viene y sin bajar los brazos vamos todos juntos hasta el final. Vamos central de mi vida. Todos juntos”, cerró el mensaje que publicó Angelito este viernes por la tarde en su cuenta de Instagram.
Sobre el partido en San Pablo, el campeón del mundo manifestó: “Momento duro, momento de no saber bien qué decir. Es un golpe duro por todo lo que veníamos haciendo y creciendo como club, como grupo, como equipo como familia. La ilusión que teníamos es la misma que tenían todos los hinchas, y por eso el dolor es más grande”.
Y sumó, para los hinchas auriazules que acompañaron al Canalla en Brasil y para todos en general: “Gracias por acompañarnos, por bancarnos y por haber seguido alentando cuando ya habíamos perdido. Verlos ahí sin parar como si hubiésemos pasado fue una locura. Muchas gracias y siempre gracias”.
Qué había dicho Di María
La eliminación golpeó especialmente a Di María, quien había regresado a Central con la ilusión de protagonizar una campaña importante en la máxima competencia continental. “Momento duro, momento duro porque mi sueño era otro, mis ganas eran otras de poder continuar”, expresó con evidente tristeza.
"Toca pensar que es lo que quiero seguir haciendo", abundó el 11 auriazul desde el campo de juego del Arena Corinthians, donde el equipo de Jorge Almirón perdió 1-0 ante el Timao por la vuelta de octavos de final de la Libertadores.
Esas palabras encendieron las alarmas en Arroyito porque pusieron en duda su continuidad en el club, aunque luego de meditarlo y de masticar un poco la bronca, Di María salió a aclarar que fueron declaraciones en medio de la tristeza y la angustia por quedar afuera.