El Museo de la Memoria de Rosario está en pleno proceso de renovación por el 50º aniversario del golpe de Estado de la última dictadura cívico-militar. El contexto político adverso, con discursos de máximas autoridades entre negacionistas de los crímenes de lesa humanidad y de reivindicación, no implicó un retroceso: la cantidad de visitas creció en los últimos años gracias al interés por los contenidos y a las preguntas que se reeditan.

Lucas Massuco, director del espacio municipal que funciona en Córdoba y Moreno, en el edificio del ex Comando del II Cuerpo del Ejército, contó a Rosario3 que a fines de 2023, con el ascenso de un gobierno nacional contrario a las políticas de memoria, imaginaron que iban a estar “atrincherados”, resistiendo a cierta hostilidad exterior.

Ocurrió todo lo contrario. “Nos encontramos con que todo el tiempo entra gente nueva, tanto de escuelas como público en general. Cada año, más personas visitan el museo que el anterior. Es un primer dato positivo: en 2023 hubo más que en 2022; en el 24 hubo más que en el 23; en el 25 más que en el 24; y aspiramos a que en este 26 haya más que en el 25”, remarcó.

Massuco dijo que el cambio de época y el cuestionamiento de consensos democráticos que parecían saldados (y no lo estaban), los motivó a “repensar las herramientas y las estrategias”. No solo dar espacio a las preguntas de las nuevas generaciones sino crear, por ejemplo, “la sala sobre las infancias” y apostar a lo digital que “hoy está diez veces más presente”.

Este año, planificaron una agenda bajo el título de “50 veinticuatros” y cerraron el museo para preparar tres exposiciones, una por cada nivel del edificio.

“Cerramos unas semanas para lograr algo muy ambicioso que es inaugurar de forma simultánea en todo el edificio del museo tres muestras transitorias. En el subsuelo, estará “Archipiélagos”, de María Blanco, artista visual rosarina. Trabaja a partir del bordado o retrabaja, mejor dicho, el diario que escribió durante la guerra de Malvinas un soldado argentino”, adelantó el politólogo y docente de la UNR.

Archipiélago, de María Blanco.

“En la planta baja, nuestra sala de muestras estables sigue pero estará intervenida con una nueva capa de sentido que es la obra de León Ferrari hecha durante su exilio. León justamente se exilia por ser un artista controversial, que siempre planteó las preguntas incómodas, pero también por ser padre de un desaparecido. La búsqueda de Ariel, su hijo, marcó también toda esa creación artística durante el exilio y eso entra al museo por primera vez”, siguió Massuco.

Para el director, especializado en políticas y administración pública, se trata de “obras impactantes, que se ven por primera vez o archivos personales de León, como las cartas que enviaba en la búsqueda de su hijo al Vaticano, a la embajada italiana en San Pablo, Argentina y demás”.

En el tercer nivel o planta alta, se presentará la muestra que da nombre a toda la puesta de 2026: “50 veinticuatros. Son sentidos y recorridos de las marchas por el 24 de marzo en Rosario. Tratamos de recuperar, hacer una retrospectiva de todos los 24, desde 1976 a 2026. Vamos a completar la muestra con la marcha de este año. Cuando suceda, va a ser incorporada”.

La pregunta como llave para el crecimiento

 

Ese armado dinámico o inconcluso de la muestra simboliza que “la memoria se construye a futuro” o, algo que quedó claro en los últimos años, que “no hay que dar nada por sentado”, reconoció Massuco.

“Nosotros tenemos una idea madre que nos tratamos de repetir como un mantra: esperamos que quien entre al museo salga transformado y salga con ganas de volver para contarnos qué investigó después de haber estado. Que el museo no tenga acabadita una historia enlatada que se lleva bajo el brazo y ya está. No, no. El museo es una invitación de ingreso a esa historia, a esa memoria”, señaló el director que ganó el concurso para el cargo en 2022 pero que ya era parte del equipo.

“Ojalá –completó– el día de mañana vuelvan esas personas y nos digan: “Che, averigüé esa pregunta que me hiciste o tengo más info de esto que me contaste», y que vengan con más preguntas. Siempre la pedagogía de la pregunta es fundamental. La pregunta, y más en esta época de la posverdad, es la que abre la llave al crecimiento como comunidad y como persona”. 

La agenda oficial

 

20 de marzo, a las 19: Conmemoración central por el 50° aniversario del último golpe de Estado. Inauguraciones simultáneas en el Museo de la Memoria de tres muestras:

-Destellos. León Ferrari en el Museo de la Memoria. En su sala principal se presenta una exposición dedicada a la obra de León Ferrari, con curaduría de Andrea Wain, que se integra a la muestra estable del Museo dialogando con ella. 

Foto de la obra Homenaje a las víctimas de la tortura (muestra Destellos, archivo del Macro).

-Muestra transitoria “50 veinticuatros”. En la sala de muestras transitorias Juan Emilio Basso Feresin, se inaugura 50 veinticuatros, con curaduría de Leticia Rigat y asesoría historiográfica de Gabriela Águila y Pablo Suárez. Organizada en tres tiempos —dictadura, primeros años de democracia y nuevo siglo—, la exposición propone un recorrido multisensorial por las transformaciones del 24 de marzo en el imaginario colectivo.

Foto de Farid Dumat Kelzi (Imagen de 50 veinticuatros).

-"Archipiélago" de María Blanco. En el auditorio, con curaduría de Carolina Urresti, una obra textil construida a partir del diario de guerra de Marcelo Calitri, soldado argentino en Malvinas. Mediante el bordado, la artista traduce la escritura íntima de la guerra a un lenguaje sensible que pone en juego el cuerpo, el cuidado y la memoria.

Fragmento de Archipiélago, de María Blanco.

21 de marzo, de 10 a 20: apertura del Museo y activación del edificio en todas sus plantas con recorridos mediados especiales. 

22 de marzo, a las 21: recital "Memoria para la democracia". En la terraza del Museo. Con Barfeye, Luana Noa, Cande Gasser y Agus Pérez. Las canciones de esa noche tienen vínculo con el genocidio perpetrado por la última dictadura ya sea por el contenido de sus letras o por la historia de sus creadores.

23 de marzo: vigilia en la Ronda de las Madres (Plaza 25 de Mayo) acompañando los organismos de DDHH. 

24 de marzo, a las 9: ceremonia en el Bosque de la Memoria. Participación del Quinteto de Vientos de la Secretaría de Cultura de Rosario. 

24 de marzo, a las 10: apertura del Museo en la previa de la marcha para activar sus muestras y tendremos en la terraza el “Proyecto Pregunta” del colectivo chileno Mil M2: “¿Qué pregunta es urgente hacer?”.

26 de marzo, a las 18: Pilar Calveiro presenta su último libro “De matar a dejar morir: Biopolíticas de selección de la vida”. En la terraza.

28 de marzo, a las 10.30: “Un tiempo para escribirnos. Lectura y escritura de cartas para pensar identidades y memorias”, taller a cargo de Belén Campero y Laura Oriato en diálogo con la Sala Encuentros y la muestra sobre León Ferrari y sus cartas desde el exilio. Requiere inscripción previa, desde acá.