Mariana es la mujer que representó uno de los casos positivos de coronavirus registrados en Rosario el sábado pasado, cortando con una racha de 20 días sin contagios en la ciudad. Luego se confirmó que todo el núcleo familiar estaba infectado con covid-19, a partir de la transmisión del virus por parte de su esposo, que es un trabajador esencial y había regresado de la provincia de Buenos Aires, uno de los lugares con mayor circulación de la pandemia en el país. En las últimas horas, Mariana estalló por los “hostigamientos” que, según cuenta, está recibiendo, y decidió realizar un furioso descargo una detallada explicación de lo sucedido a través de la red social Facebook. “Armaron una carnicería con mi familia”, se quejó.

“Mi marido y yo somos personas de bien que jamás haríamos nada para dañar a terceros”, comienza aclarando la rosarina en su cuenta de Facebook.  

“Jeremías (su hijo) y yo estamos haciendo la cuarentena desde el 15 de marzo (antes de que sea obligatoria) Néstor es trabajador esencial por lo que nunca dejó de trabajar, con todo lo que eso significó en nuestras vidas. Cuidados extras, el doble de trabajo a la hora de resguardarnos, temores y todo lo que implica que una persona de tu familia se exponga todos los días”, continuó la mujer que se está recuperando del coronavirus.

“A su vez y porque mis hermanos también son trabajadores esenciales, decidimos que yo iba a oficiar como cuidadora de mis padres”, confió Mariana, tratando de echar luz sobre otra parte fundamental de esta historia, que es el contagio hacia los adultos mayores de la familia. Dijo que para ello tramitó “el permiso de circulación requerido por el gobierno nacional desde el primer día”. Y resaltó: “Jamás violé la cuarentena ni ninguna norma”.

“El día jueves 14 de mayo comencé con fiebre y cuando volví a repetir la sintomatología, el mismo día, llame al 0800 de la provincia y automáticamente me activaron el protocolo de covid. Al día siguiente me realizaron el hisopado en mi domicilio y el sábado me confirmaron el positivo”, explicó la mujer.

Y a partir de allí comenzaron sus críticas más furiosas: “Todo lo que ocurrió después fue algo sacado de las miserias más bajas de seres totalmente limitados”, arremetió. “No tengo capacidad de análisis para ejemplares que es evidente que para saber el significado de la palabra dignidad, deberían volver a nacer”, agregó.

“Entre los medios y este triste resabio de la inquisición, armaron una carnicería con mi familia y conmigo”, sentenció la rosarina.

“Todos mis datos personales se ‘filtraron’ mágicamente a los medios de la ciudad. Gente que se hace llamar personal de salud enviando mi informe infectológico a grupos de WhatsApp”, continuó. “Hackearon mis redes robándome fotos de mi propiedad con las que hicieron cadenas con información totalmente falsa", confió.

También cuestionó a “ejemplares que comparten club con nosotros viralizando este tipo de cosas y comentando estupideces, dónde además brindaban datos personales de mis padres, fotos del frente de su casa, entre otras cosas”.

“Hace poco escuché una frase que se me vino a la cabeza y es tan acertada en estos momentos que me toca vivir: ‘A las moscas les gusta la mierda’. Vos les podés decir que las flores son más ricas, que huelen mejor, pero las moscas igual se van a ir a comer mierda’”, graficó Mariana, muy disgustada con la situación.

Después volvió a su caso detectado de coronavirus: “Mi contagio (suponemos, ya que no salía salvo raras excepciones) fue por mi esposo que salía a trabajar cumpliendo con todo el protocolo sanitario y fue asintomático”. Y describió que “el día miércoles cuando fui de mis padres a llevarles dinero, yo no presentaba ningún síntoma”.

Después intentó ponerle un toque de optimismo a la cuestión: “Quiero contarles que esta enfermedad se supera 100x100 gracias al sistema inmunológico y que de la única forma que esto puede resultar bien es gracias al estado de ánimo. Y doy gracias a Dios que en nuestras vidas hay gente que nos quiere de verdad y nos acompaña, que nos levantó la inmunología a +1000 para que hoy estemos evolucionando positivamente”.

Y en la parte final de su extenso posteo, agradeció a “nuestras familias que siempre estuvieron a nuestro lado apoyando, acompañando con un amor incondicional. Nuestros amigos de verdad que nunca nos soltaron la mano. Nuestros vecinos, conocidos, el personal del colegio a dónde concurre Jere que permanentemente nos están demostrando afecto y nos hacen sentir su presencia. Las mamis que se preocupan todos los días por nuestro bienestar. La empresa donde trabaja mi esposo, que desde el primer momento se puso a nuestra disposición”.

“Y tengo que agradecer profundamente a la Directora de Epidemiología de Rosario, Analía Chumpitaz, que además de ser una profesional excepcional es un ser humano maravilloso. Que no solo se puso en contacto conmigo desde un principio, sino que además siempre estuvo/está a nuestra disposición y nunca dejo de contenernos y acompañarnos.  Y quiero destacarlo muy especialmente porque es la primera vez que tengo contacto directo con la salud pública. Y debo decir que me sorprendió para muy bien”, afirmó.

“Termino, diciendo gracias de todo corazón a los que de verdad nos hacen sentir que después de cada tormenta siempre sale el sol!!! Los abrazo a todos!!!”, finalizó.