Holly Strevens, de 34 años, se lo dislocó mientras estiraba la boca para comerse una hamburguesa triple. El hecho ocurrió en el 2014 y desde entonces tuvo que ser sometida a cinco operaciones y le colocaron 12 tornillos en el lado izquierdo de la boca.
Strevens dijo: "Me enoja que esto haya sucedido, pero le puede pasar a cualquiera que abra la boca demasiado. Estaba sana antes de comer mi hamburguesa sin problemas de salud subyacentes".
Según contó, "estaba comiendo en casa mientras miraba la televisión y de repente escuché un fuerte pop. Era la articulación de mi mandíbula izquierda. Parecía normal pero se sentía horrible y seguía 'bloqueando y desbloqueando". "Debo haber estirado demasiado la boca al morder la hamburguesa", pensó.
Ya en el hospital, a Holly le diagnosticaron síndrome de la articulación temporomandibular (ATM). La articulación temporomandibular es una bisagra entre la mandíbula y el cráneo, y los trastornos de la ATM causan dolor, dificultad para masticar, dolor en la cara y bloqueo de la articulación.
Puede ser causado por un golpe o una lesión en la mandíbula. Pero otros factores de riesgo son el rechinar de dientes a largo plazo, el apretar los dientes y la artritis.
En la mayoría de los casos, la ATM es temporal y mejora al descansar la mandíbula y tomar medicamentos. Pero Holly, con un caso severo que necesita cirugías, dice que su vida ha sido "arruinada" y que sufre constantemente.
Los médicos hicieron una incisión en la piel para exponer la articulación de la mandíbula, antes de reemplazar el tejido con un disco artificial.
Lamentablemente, su condición no mejoró, por lo que Holly se vio obligada a que le reemplazaran el lado izquierdo de la mandíbula, dejándola con una cicatriz desde el lóbulo de la oreja hasta el nivel de la ceja.
Holly espera que le reemplacen el lado derecho de la mandíbula. Pero también está interesada en que los restaurantes de comida rápida reduzcan el tamaño de sus hamburguesas para evitar que esto le suceda a otra persona, según publicó TheSun.