Se reunieron este lunes las comisiones de Planeamiento, Gobierno y Obras Públicas del Concejo Municipal para analizar los cuatro mensajes del Ejecutivo vinculados al área central. Los ediles analizaron las propuestas y se ampliaron las iniciativas. El debate continuará este martes desde las 12 en el encuentro de la comisión de Gobierno.
Los proyectos en cuestión son cuatro. Uno para modificar la actual ordenanza 8.243 de “Reordenamiento Urbanístico del Área Central”; otro que busca definir alturas máximas admitidas para el corredor urbano de calle Maipú, entre Pellegrini y Urquiza; otro con adaptaciones al “Plan Especial de Calle San Juan” y el restante busca renovar el uso de playas de estacionamiento en la zona.
El plenario de comisiones fue presidido por la titular de Planeamiento, María Fernanda Gigliani, junto a la presidenta de la comisión de Gobierno, Marina Magnani, y el de Obras Públicas, Agapito Blanco. Otros participantes fueron los concejales Jesica Pellegrini, Caren Tepp, Fabrizio Fiatti, Renata Ghilotti y Alejandro Rosselló. Por intermedio de Zoom, asistieron Roy López Molina y Lisandro Zeno.
Las opiniones
La concejala Fernanda Gigliani opinó respecto de la normativa para calle San Juan: “Me parece bien la posibilidad de articular de los inmuebles patrimoniales, pero no en lotes de menos de 7,50 metros”. Dijo igualmente que “no nos termina de convencer la prohibición de viviendas en las plantas bajas. Lo ideal sería no poner nada” y también manifestó sus dudas respecto a la eliminación de las cocheras”, sí sostuvo la posibilidad de “requerir menor cantidad”.
En cuanto al pago por mayor aprovechamiento estimó que deberían “agregarse otros beneficios como atravesamiento o pasajes”.
Planteó también modificar “reconversión funcional por reconversión edilicia o rehabilitación edilicia”.
A su turno, el concejal Agapito Blanco dijo que “el Departamento Ejecutivo manda los proyectos pero no están sentados los inversores privados”.
“Tenemos que conocer cómo funciona la inversión privada”, dijo el edil sobre los parámetros para construcción de nuevos emprendimientos inmobiliarios.
Blanco expresó asimismo su oposición a la prohibición de viviendas en planta baja y a las cocheras en lotes de 7,30 metros.
En tanto, el concejal Lisandro Zeno dijo que “si queremos revitalizar el centro tenemos que ofrecer mejor calidad de vida” y aludió a la necesidad de “plantas bajas activas”.
Sobre el tema cocheras dijo que “el mundo está yendo hacia otro lado” y mencionó los casos, “en Latinoamérica de ciudades como Buenos Aires, Río de Janeiro, Guadalajara o México, donde no hay un mínimo de cocheras, sino un máximo”.
Vivienda pública de alquiler
Ante el tratamiento de las ordenanzas para la revitalización del microcentro, desde Ciudad Futura la concejala Caren Tepp planteó que su bloque apoyará sólo si se incluyen nuevos mecanismos como el de vivienda pública de alquiler.
“Hoy el mundo está innovando, buscando nuevos instrumentos para garantizar el derecho a la vivienda. Berlín, por ejemplo, viene de aprobar un referéndum para que el estado se haga de miles de viviendas ociosas. Si no hacemos algo nuevo este plan no tiene sentido”, aseguró la concejala. Y agregó: “Hace años venimos diciendo que el municipio tiene que meterse de lleno en el mercado y brindar una alternativa. Por eso presentamos el proyecto de Inmobiliaria Pública que nunca quiso ser tratado. Por eso hoy proponemos algo bien concreto en el marco del debate de la revitalización: que dos de las tres áreas de reserva sean destinadas a la construcciones de vivienda pública de alquiler. Algo muy común en el mundo, pero inexistente en nuestro país. Rosario podría ser pionera”.
La idea busca generar proyectos público-privados en dos de las tres manzanas que tienen grandes lotes denominados como “áreas de reserva”, que no tienen indicadores, y fijarles que su uso sea el de vivienda pública de alquiler.
“Estamos de acuerdo en flexibilizar algunas normativas y generar incentivos para la inversión, pero sin nuevos instrumentos no vamos a tener resultados distintos. El problema que tenemos es para quién se construye en Rosario: hoy es más un instrumento financiero o de ahorro que una posibilidad para vivir. Lo que hay que llevar al centro es más gente, más vida, más actividad, no solamente más cemento”.
El proyecto prevé distintos modos de asociación entre diversos actores donde la meta final es tener los primeros edificios de vivienda pública en alquiler de la ciudad, como una muestra de que es posible una alternativa en el mercado de la vivienda, y de que el estado puede construir en otras zonas de la ciudad además de la periferia, y para otro sectores sociales. El objetivo es poner en el mercado de alquiler viviendas de calidad, en una zona neurálgica y a menor costo que el mercado, para que rosarinos con diferentes ingresos puedan vivir en el área central.
“Si el oficialismo está dispuesto a incorporar estas nuevas herramientas creemos que vale la pena apoyar el plan general. Si no será más de lo mismo y no vamos a acompañar. El centro más que un plan de incentivos para la construcción necesita un plan estratégico”.