Aquella ordenanza de título grandilocuente, la pretendida Basura Cero, cumple 12 años. El Concejo la aprobó en 2008 y el objetivo, a partir de metas cortas que se iban a ir cumpliendo a través de los años en la teoría, era llegar a este 2020 con una reducción del 80 por ciento de los residuos que se entierran en el relleno de Ricardone. Cumplido el plazo, sucedió lo contrario: hoy se depositan varias miles de toneladas más que en ese entonces y el predio que tenía siete hectáreas de montañas de basura, hoy tiene 40. Para colmo, en los últimos meses se agravó la situación de los cooperativistas que tratan desechos en la planta de Bella Vista, que según sus denuncias hace 10 meses que no tienen ingresos.

“Un fracaso rotundo”

Según la ordenanza de Basura Cero sancionada en 2008, en este 2020 no se debería enterrar en el predio de Ricardone nada que reciclable o compostable. Sin embargo, eso estuvo muy lejos de cumplirse. De acuerdo al testimonio de Mirko Moskat, representante del Taller Ecologista Rosario, este martes en De 12 a 14 (El Tres), la iniciativa terminó en “un fracaso rotundo”.

El ecologista aseguró que Basura Cero “no se cumplió en absoluto”. Y luego precisó que “en el año 2008 estábamos enterando una 230 mil toneladas en el relleno de Ricardone y hoy estamos en torno a las 300 mil; o sea que lejos de reducirse, aumentó”.

                                 


Según la opinión de Moskat, “no hubo voluntad política suficiente para avanzar con esto”. Y agregó que “lo que planteaba la ordenanza era avanzar en la separación en origen, con el tratamiento, con la reducción, con la integración de gran cantidad de cartoneros y cartoneras al trabajo formal”.

Y luego describió que “hoy en día la separación sigue siendo un elemento marginal, decorativo”. Y afirmó que “el 90 por ciento va de la basura que producen los rosarinos va al relleno de Ricardone”.

El representante del Taller Ecologista sentenció que “el 80 por ciento recuperable no debería estar yendo al relleno, eso es lo que planteamos”.

Otro punto importante que establecía la ordenanza votada en 2008, era que para el 2017 se planteaba reducir un 50 por ciento el enterramiento de basura en el predio. “Estamos enterrando mas residuos que cuando se aprobó la ordenanza”, advirtió Mirko.

El especialista en Medio Ambiente también argumentó que “se ha avanzado poco en la separación en origen; la clave para recuperar materiales es separar en origen”. Y ratificó que “el cuello de botella de la basura está en la separación de origen”.

“Se estima que de todo lo que se entierra, solo un 2 por ciento viene separado desde el origen”, concluyó Moskat, quien resaltó que “deberíamos pensar en esquemas de separación en origen; en otras modalidades de separación de residuos”.

Fea vista

Al compás del problema de la basura, creció en de las cooperativas que trabajan en la planta de reciclaje de Bella Vista, que iniciaron sus actividades hace algunos años con mucha fuerza y con la expectativa de dejar atrás la informalidad del cartoneo callejero. Ahora advierten que la planta de tratamiento de desperdicios está “prácticamente parada” yque hace 10 meses que no reciben asistencia.

Martín Risso, de la Federación de Cooperativas de Rosario, describió en De 12 a 14 (El Tres) “hace más de cuatro años y medio casi cinco que trabajamos en la planta de residuos” y agregó que “se ha formado una cooperativa de recicladores, con mucha gente que antes trabajaba de manera informal y hoy se formalizaron, se cooperativizaron y hoy hacen la separación”. Y explicó que los socios de la Federación de Cooperativas “aportaron las herramientas”.                              

“Hace más de un año y medio que venimos con muchas dificultades, pero en el último año la situación se tornó insostenible”, apuntó Risso. Y denunció: “Ya no tenemos recursos para sostener el arreglo de las maquinarias, los insumos, el combustible”.

“Hacemos un llamado a toda la política para que nos ayude a sostener esto”, comentó el hombre. Y luego señaló que “ninguno de nosotros seguramente reúne el curriculum para trabajar en una empresa calificada, pero el cooperativismo nos ha dado esa posibilidad”


“Hemos llevado notas al Concejo, a todos los bloques, a los diputados, le hemos llevado notas al señor intendente. Queremos dignificar el empleo”, estableció el cooperativista.

Luego confió que “en este momento está todo parado; hace muchos meses que venimos trabajando a los ponchazos”. Y añadió: “Ya no tenemos a quién deberle; al mecánico, al gomero, al proveedor de combustible”.



“Nosotros reclamamos una madurez en el debate político. Pedimos que nos atiendan 5 minutos para poder explicar nuestras necesidades”, cerró.

Debajo de la alfombra

Los que más sufren esta coyuntura, son los trabajadores y trabajadoras que habían encontrado en la planta de reciclaje y tratamiento de residuos, una oportunidad para ingresar al circuito formal del trabajo. Nicolás Ferreyra, cooperativa Leal, lo contó así en El Tres: “Yo entré acá y tuve la posibilidad de aprender a manejar un camión, una pala, herramientas de trabajo. Y ahora estamos muy mal”.
 


“La basura que nosotros tratábamos, ahora en teoría se entierra”, resaltó el trabajador de la cooperativa. Y detalló que “entre un 20 y un 30 por ciento de la basura que se producía en Rosario se procesaba acá”.

“Lo que se está haciendo ahora, comparado con lo que se hacía antes, no es nada”, remató.