La Municipalidad de Victoria autorizó a un parador sobre el Paraná viejo, en las islas frente a Rosario, a realizar una fiesta electrónica para mil personas este sábado.

Una resolución de la Secretaría de Gobierno de la intendencia de Domingo Maiocco habilitó el encuentro masivo de personas en "Garden Island", el mismo predio que fue denunciado por realizar un canal hacia el Embudo con maquinaria pesada, algo prohibido.

Aunque el acta oficial tiene fecha de este jueves 6 de octubre, el espectáculo público “Waves Opening Party” sobre el humedal (en la isla La Invernada) es convocado hace semanas por las redes sociales del Parador Garden Club.

Paradorclubgarden

La resolución (expediente 7584) admite la venta de mil entradas “de acuerdo al factor ocupacional”, dice el texto oficial, a 2.500 pesos cada una (aunque la general se comercializaba a 3.000 vía online o 4.500 con traslado).

El parador se promociona “a 10 minutos de Rosario” con 2.000 metros cuadrados y capacidad para 3.000 personas, un muelle de cien embarcaciones y una “playa artificial”.

El Paraná viejo se fue poblando con el correr de los años con amantes del río que se hicieron una casa o rancho pero también por empresarios que realizan emprendimientos masivos en una zona que debería cuidarse como reserva natural. Como un ensayo de Tigre pero en el Delta frente a Rosario.

De hecho, este mismo predio fue denunciado por realizar movimientos ilegales de tierra con retroexcavadoras. Uno de esos movimientos fue registrado por testigos que enviaron el video a Rosario3, en noviembre del año pasado.

Los denunciantes señalaron que el objetivo de los titulares del lugar era ensanchar un canal hacia el interior de la isla (una zanja de casi 150 metros) y conectar con El Embudo.

Ese tipo de acciones es ilegal pero en lugar de sanciones los responsables reciben el aval del intendente Maiocco para montar un negocio millonario este fin de semana y los que vienen en la promocionada “temporada 22/23”.

El marco de esta polémica autorización son los tres años de incendios en las islas, el descontrol sobre el Delta entrerriano y el fracaso de una ley de humedales que venga a ordenar esa sumatoria de daños ambientales conocido como ecocidio.