En los últimos días se registraron nuevos focos de incendio en las islas frente a Rosario, una situación que, si bien todavía no alcanza niveles críticos, genera preocupación por las condiciones climáticas actuales y la acumulación de biomasa en el humedal.
Así lo advirtió Néstor Di Leo, integrante del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), quien señaló que “no se trata de una cantidad muy importante de focos, pero sí reaparecieron incendios en la zona”.
Según precisó, los focos se ubican en proximidad de la traza vial que conecta Rosario con Victoria. “Hay uno a unos 16 kilómetros de la cabecera del puente y otros a aproximadamente 27 kilómetros”, detalló en diálogo con Cada Día (El Tres). Cada uno de los incendios registrados abarca entre 40 y 55 hectáreas.
Di Leo explicó que este tipo de focos se producen de manera permanente en el humedal, con mayor o menor extensión, y que su impacto en la ciudad depende de las condiciones meteorológicas. “La percepción que se tiene en Rosario está muy ligada a la dirección del viento, la presión atmosférica y otros factores climáticos”, indicó.
El especialista remarcó que el escenario actual es “intermedio”, pero con elementos que incrementan el riesgo. “El año climático 2025 tuvo precipitaciones que permitieron la acumulación de biomasa. Ahora, en enero, estamos teniendo menos lluvias, y cuando llueve lo hace en volúmenes muy bajos. A eso se suman las olas de calor que hubo y las que están previstas, lo que configura una situación más peligrosa”, explicó.
En ese contexto, señaló que el riesgo de incendios está directamente condicionado por el régimen de lluvias. “Estamos supeditados a cuándo y cuánto llueve. Una lluvia que se pronostica y no ocurre dispara el riesgo, mientras que 10 o 15 milímetros pueden reducirlo de manera significativa”, sostuvo. De acuerdo al pronóstico actual, no se esperan precipitaciones importantes durante al menos una semana o diez días.
Respecto a las causas de los incendios, Di Leo fue contundente: “En este tipo de ecosistemas las causas naturales son muy poco probables. Si no es natural, queda la causa humana, que puede ser accidental o intencional”. Recordó además que encender fuego en el humedal está prohibido y constituye un delito.
El referente del Observatorio Ambiental destacó que, en comparación con los años de pandemia, la situación es menos grave. “En ese momento había condiciones críticas, con bajante del río y sequía, y se verificó intencionalidad en muchos incendios. En los últimos años, por una mayor humedad o un mejor control, el problema fue menor”, señaló.
Además, advirtió sobre el impacto ambiental de estos eventos. “Los tiempos de recuperación son mucho más largos de lo que se cree. No sólo se quema el pasto: el suelo se sobrecalienta, se pierden nutrientes y materia orgánica. El impacto es muy alto, aunque visualmente parezca que se recupera rápido”, explicó.
Por último, subrayó que la recuperación del humedal sería más veloz con crecidas frecuentes del río, algo que ya no ocurre. “Los momentos de río alto son cada vez más esporádicos”, concluyó, y expresó su expectativa de que el problema no vuelva a agravarse en las próximas semanas.