El avance del fenómeno climático El Niño ya dejó de ser una amenaza a futuro para convertirse en una realidad crítica en toda la cuenca del Litoral. Luego de que la crecida del río Uruguay encendiera las alarmas en Corrientes y comenzara a presionar sobre la ribera de Santa Fe y Entre Ríos, desde la Federación Agraria Argentina (FAA) advirtieron que el evento "ya comenzó" y que las inundaciones irán agravándose con el correr de los meses.
En diálogo con el programa La primera de la tarde por Radio 2, José Luis Volando, vicepresidente de la entidad, trazó una radiografía del escenario productivo y definió la situación actual con la analogía de un semáforo: "Hoy estamos en amarillo, pero con la preocupación de que esto va a ser cada vez más crítico".
Si bien reconoció que la crecida aún no desbordó por completo las defensas y que los productores rurales están trabajando a contrarreloj para evacuar a los animales de las islas y zonas bajas antes de que sea tarde, remarcó que el golpe económico será inevitable: "La inundación va a venir y el perjuicio económico va a existir, lo que estamos tratando es de disminuirlo lo más posible".
Exenciones impositivas y créditos a baja tasa
Para mitigar el desastre sobre el sector ganadero, Volando elevó un reclamo puntual al Gobierno nacional y a la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip). Solicitó que no se aplique la retención del Impuesto a las Ganancias sobre las ventas de hacienda que deban realizar los productores en las zonas de emergencia.
"Le explicamos a las autoridades que estas son ventas forzosas por una emergencia hídrica. El productor no vende por especulación financiera ni por una estrategia comercial, sino porque no tiene dónde llevar esos animales. Necesitamos que cobre el cheque en su totalidad para que, una vez que pase este evento en cuatro o cinco meses, pueda reinsertarse en el circuito", fundamentó el dirigente de la FAA.
Asimismo, reclamó que el Banco Nación ponga a disposición de forma inmediata líneas de financiamiento a muy baja tasa de interés: "No pedimos subsidios, pedimos que la gente pueda seguir trabajando antes de llegar a una situación desbordada o de semáforo rojo".
Alerta por la falta de terneros
Al evaluar la respuesta de los distritos ribereños, la entidad diferenció el accionar de las provincias. En ese sentido, ponderó la reacción del gobierno de Santa Fe por abrir un registro de tierras para facilitar el alquiler de campos altos a productores evacuados y disponer de herramientas crediticias adaptadas, a diferencia de otras jurisdicciones como Buenos Aires, a la que tildaron de "más remolona" en la asistencia logística.
En cuanto al impacto proyectado a mediano plazo, desde la Federación Agraria advirtieron que el eslabón más perjudicado de la cadena ganadera será la cría de terneros en las islas y costas del río.
"Si efectivamente la ganadería en la ribera se ve muy afectada, se va a resentir el nacimiento de terneros. El año que viene va a haber un faltante de terneros y cuando el productor tenga que reponer hacienda no va a encontrar cantidad suficiente", explicaron.
Por el contrario, en lo que respecta a la agricultura de granos, estimaron que la pérdida en los lotes bajos e inundables podría verse parcialmente compensada por los rindes superiores en los campos altos favorecidos por el régimen de lluvias.