El cuerpo de Bomberos Voluntarios de Rosario dio un paso clave en la seguridad de sus integrantes al adquirir dos nuevos equipos de respiración autónoma. Esta tecnología de última generación es vital para que los efectivos puedan intervenir en incendios y ambientes contaminados sin riesgo para su salud.
La inversión total superó los 11 millones de pesos y fue posible gracias al acompañamiento económico de la ciudadanía. "Queremos informar a la comunidad que gracias al apoyo constante hemos adquirido estos equipos para acudir a las emergencias", destacaron desde la entidad.
Los nuevos equipos de los Bomberos Voluntarios
Los equipos de respiración autónoma (ERA) son dispositivos de protección personal diseñados para permitir que los bomberos respiren aire seguro en atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud. Estos sistemas consisten en un cilindro de aire a alta presión, un regulador y una máscara facial que aísla al usuario de gases tóxicos, humo denso y deficiencias de oxígeno durante el combate de incendios o rescates en espacios confinados.
Su función principal es garantizar una fuente de aire independiente del entorno, proporcionando la autonomía necesaria para operar con seguridad en condiciones críticas donde el aire exterior es irrespirable.
Domingo de servicio: del pasto a las alturas
La importancia de contar con herramientas adecuadas quedó demostrada este mismo domingo en diversas intervenciones. Por la tarde, una dotación trabajó arduamente en un incendio forestal desatado en la intersección de avenida Circunvalación y la autopista Rosario-Santa Fe.
Las tareas se realizaron en conjunto con los Bomberos Zapadores con un objetivo preventivo: evitar que el denso humo afectara la visibilidad en la traza y ocasionara accidentes viales. El operativo fue fundamental para garantizar la seguridad de los conductores en un punto neurálgico en las afueras de la ciudad.
La labor de los voluntarios no se limita a las grandes llamas, sino también a la asistencia vecinal. Durante la mañana, los efectivos se movilizaron hasta la calle Blandengues al 6600 para dar respuesta a un desesperado pedido de auxilio.
Allí, rescataron a Negrito, un gato que se encontraba atrapado en lo más alto de un poste de luz. Tras maniobras de altura, el animal fue puesto a salvo y devuelto a su familia, cerrando una intervención que conmovió a los vecinos de la zona.
“Somos los Bomberos de la Ciudad Autónoma de Rosario”, celebran en cada comunicado los Voluntarios, ya como un lema, a propósito del nuevo estatus rosarino y como expresión de orgullo y pertenencia.
Reiteran la importancia del apoyo ciudadano
La institución aprovechó la difusión de sus intervenciones para recordar que gran parte de su actividad depende del aporte voluntario de la comunidad, a través de su actual campaña de socios.
Desde su sitio web oficial (www.bomberosrosario.com.ar), proponen una contribución mensual de $4.000, que se puede abonar con tarjeta de crédito mediante la plataforma Mercado Pago.
Una tarea constante con recursos limitados
Los incendios de pastizales se han convertido en una de las intervenciones más frecuentes durante los últimos años y se dan tanto en la temporada invernal, por la sequía, como en verano, por el calor y otros factores. En esos operativos participan dotaciones que trabajan bajo condiciones de calor, humo y extensión de terreno, con equipamiento que requiere mantenimiento constante.
La quema de residuos o pastizales está prohibida por normativas provinciales y municipales, pero aún persiste en algunos sectores rurales o cercanos a rutas.
Los Bomberos Voluntarios de Rosario tienen más de 40 años de servicio en la ciudad, con participación en todo tipo de emergencias. Su estructura operativa se sostiene con recursos limitados y con personal que realiza su labor sin remuneración.