Los datos parciales de una vacuna personalizada contra el cáncer de piel indicaron que la combinación de ese tratamiento con la inmunoterapia Keytruda redujo hasta un 42% el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma.
El tratamiento experimental, denominado “intismeran autogene” y desarrollado por Moderna junto a Merck, es una terapia individualizada basada en ARN mensajero (ARNm) y diseñada a partir de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente.
Se administra como tratamiento adyuvante tras la extirpación completa del melanoma, indicaron Moderna y Merck en un comunicado conjunto.
Administrado junto con Keytruda, la inmunoterapia de Merck, el tratamiento reduce un 42% el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma cuyos tumores habían sido extirpados, en comparación con quienes recibieron únicamente el fármaco de Merck, según los resultados divulgados por ambas compañías.
La combinación también reduce un 38% el riesgo de metástasis a distancia o muerte frente al tratamiento con Keytruda por sí solo, agregaron.
Los resultados detallados del ensayo clínico de fase 3 INTerpath-001 se presentarán en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que se celebrará en Madrid el próximo sábado.
"Esta nueva vacuna es algo que realmente nunca habíamos visto antes, tanto por la eficacia que ha demostrado como por su mecanismo de acción", declaró a CNN el doctor Michael Postow, jefe del servicio de melanoma del Memorial Sloan Kettering Cancer Center.
Basándose en los resultados, las compañías están "colaborando con las autoridades reguladoras", informaron en un comunicado de prensa, lo que sugiere que podrían solicitar la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU., FDA, de forma inminente.
Asimismo, están probando esta tecnología en otros muchos tipos de cáncer, incluidos los de pulmón y páncreas.
Los efectos secundarios del tratamiento coincidieron con los observados en estudios previos, que incluyeron fatiga, escalofríos y dolor en el lugar de la inyección.
“Estos resultados refuerzan nuestra convicción de que el ARNm tiene el potencial de cambiar radicalmente la forma en que tratamos el cáncer”, declaró Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna, en un comunicado. Moderna y Merck habían anunciado previamente el éxito del ensayo de intismeran, sin compartir los datos completos.
Según CNBC, las acciones de Moderna cayeron alrededor de un 25 por ciento el jueves tras la filtración, lo que, según algunos analistas, se debió a expectativas exageradas y no a problemas con los datos.