En un paso significativo hacia la materialización de la Energía Solar Espacial (SBSP), China está acelerando el desarrollo de un innovador "banco de energía espacial" multipropósito. Este proyecto, denominado Zhuri o "Alcanzando el Sol", no solo promete proporcionar energía limpia y constante al planeta, sino que también alberga objetivos tan audaces como el control de fenómenos meteorológicos extremos y la recarga de satélites y otras infraestructuras en órbita.
Actualmente, las fuentes de energía renovable como la solar, eólica e hidroeléctrica son vitales, pero la solar terrestre, a pesar de su popularidad, enfrenta limitaciones inherentes como la dependencia de la luz diurna y las condiciones climáticas. Estos inconvenientes serían "fácilmente" superados por la SBSP, que se basa en tres pilares: gigantescos satélites con paneles fotovoltaicos en órbita geoestacionaria (donde el sol siempre incide), la conversión de la electricidad en microondas o rayos láser infrarrojos para una transmisión eficiente a través de la atmósfera, y antenas gigantes en la Tierra para la recepción.
Según informó el South China Morning Post (SCMP), la hoja de ruta del proyecto Zhuri incluye una importante prueba orbital en 2030, con el objetivo de generar un megavatio completo de energía. Para lograrlo, China necesitará ensamblar una estructura orbital que superará en peso a la Estación Espacial Internacional. Duan Baoyan, el científico principal detrás de Zhuri y profesor de ingeniería mecánica en la Universidad Xidian, explicó que los rayos de microondas de la estación, diseñados para transmitir electricidad, podrían dirigirse para calentar la humedad dentro de los sistemas de tormentas.
"Si la producción de energía fuera lo suficientemente alta, podría alterar la circulación atmosférica regional y cambiar la intensidad y la trayectoria de un tifón", declaró Duan al diario estatal People’s Daily. Además, la planta podría cargar satélites, estaciones espaciales y sondas, extendiendo su vida útil y capacidad de alcance. Duan vaticina que "las futuras redes de internet espacial o incluso las bases lunares podrían depender de esta tecnología de 'banco de energía espacial'".
Para simular este complejo proceso, el equipo construyó en 2022 una torre de pruebas de 75 metros de altura. Esta instalación terrestre replica el seguimiento solar, la concentración de luz, la conversión a electricidad, su transformación en microondas, la transmisión a distancia y su reconversión en electricidad en una antena receptora. Desde entonces, el sistema ha logrado avances, incluyendo la "transmisión de uno a muchos", permitiendo que un solo transmisor de microondas alimente múltiples receptores en movimiento simultáneamente, y una mejora en la precisión del haz para reducir las pérdidas energéticas.
Con los costos de lanzamiento espacial en descenso, Duan señaló que la energía solar espacial, antes una idea futurista, se está convirtiendo en una "nueva frontera" donde las principales potencias tecnológicas compiten por la ventaja. El proyecto Zhuri cuenta con el respaldo de agencias clave como la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China y el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información del país.