La semana pasada se produjo un avance clave en torno a la ciudadanía italiana. La Corte Constitucional de Italia resolvió no expedirse de manera definitiva sobre la constitucionalidad de la denominada Ley Tajani (Ley 74/2025), la norma que limitó la transmisión de la ciudadanía italiana a hijos y nietos de ciudadanos italianos.

En lugar de emitir un fallo sobre el fondo de la cuestión, el máximo tribunal italiano decidió elevar una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que deberá determinar si esa legislación es compatible con los tratados comunitarios. La decisión quedó plasmada en la Ordenanza N° 147/2026 y representa un nuevo capítulo en el debate sobre la validez de la norma.

Camila Taborda, CEO y fundadora de Mi Ciudadanía Europea, explicó a Infobae que el eje de la discusión está puesto en la aplicación retroactiva de la ley

Según indicó, antes de la reforma la ciudadanía italiana podía transmitirse sin límite de generaciones, siempre que se acreditara el vínculo de filiación y que el ancestro italiano no hubiera adquirido otra nacionalidad antes del nacimiento de sus descendientes.

"Lo que hoy se está discutiendo es justamente la retroactividad de la aplicación de este decreto ley", sostuvo Taborda, quien remarcó que "uno nace siendo italiano", por lo que considera incompatible que ese derecho pueda perderse a raíz de una modificación normativa posterior.

La especialista recordó que la controversia comenzó en marzo de 2025, cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, impulsó mediante un decreto ley la reforma que restringió la transmisión de la ciudadanía a solo dos generaciones

Esa decisión despertó fuertes cuestionamientos dentro del ámbito jurídico, ya que una norma no debería afectar de manera retroactiva derechos previamente adquiridos.

Respecto de la Ordenanza N° 147/2026, la especialista consideró que el hecho de que la Corte Constitucional haya derivado el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea demuestra la complejidad y el alcance internacional del conflicto.

 

Mientras tanto, miles de descendientes de italianos, especialmente en países como Argentina y Brasil, permanecen a la espera de una definición. Actualmente no existe ninguna garantía de que los juicios iniciados obtengan una resolución favorable, ya que la ausencia de un criterio uniforme entre los tribunales genera un escenario de incertidumbre.

En ese sentido, explicó que varios juzgados italianos decidieron suspender los procesos hasta conocer la postura del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, aunque otros optaron por rechazar solicitudes apoyándose incluso en comunicados de prensa y no en fallos judiciales firmes.

Consultada sobre si la decisión de la Corte puede interpretarse como una señal positiva para los descendientes de italianos, Taborda consideró que el traslado del caso al TJUE abre una nueva instancia para revisar la legislación italiana. La mayoría de los tribunales prefirió mantener los expedientes en suspenso hasta contar con una resolución definitiva, aunque aclaró que el panorama continúa siendo incierto y que cada caso depende de la interpretación de los jueces intervinientes.

Sobre la conveniencia de iniciar hoy una demanda judicial para obtener la ciudadanía, la especialista fue prudente. "Hoy, honestamente, si iniciás un juicio, es una apuesta", expresó. También remarcó que se trata de procesos que requieren tiempo, recursos económicos y una evaluación cuidadosa de los riesgos.

Por otra parte, Taborda aseguró que, al analizar las historias familiares de quienes buscan la ciudadanía, existe un denominador común: el deseo de conservar el vínculo con Italia y mantener vivas las raíces familiares, más allá del trámite administrativo.

Como recomendación para quienes desean iniciar este camino, aconsejó mantenerse informados sobre las modificaciones legales y el estado de los procesos judiciales. "El no ya lo tenés en el bolsillo y tratemos de ir por el sí. Pero también entiendo que hay todo un esfuerzo detrás", expresó. Asimismo, sugirió contar con asesoramiento especializado y seguir de cerca los antecedentes judiciales más recientes.

La resolución definitiva dependerá ahora del fallo que emita el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la compatibilidad de la Ley Tajani con los tratados comunitarios, una decisión que será determinante para el futuro de miles de familias descendientes de italianos en todo el mundo.