En medio del revuelo por los contagios de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius que zarpó desde Argentina, se confirmó que un hombre de 43 años fue diagnosticado con la enfermedad en Bariloche, en donde permanece internado en la unidad de cuidados intermedios del Hospital Zonal.

El paciente permanecía bajo monitoreo constante, aunque su condición era estable y no requirió de asistencia respiratoria. Según informó el diario Río Negro, el hombre se presentó el domingo por la tarde en la guardia del hospital con fiebre, dolor de cuerpo y diarrea.

Ante la posibilidad de que se tratara de una infección de hantavirus se decidió dejarlo internado preventivamente, y horas más tarde los médicos confirmaron el diagnóstico.

Según explicó Rodrigo Bustamante, integrante del área de Epidemiología del hospital, el cuadro clínico no tenía un origen claro en un primer momento, aunque algunos indicadores de laboratorio y la placa de tórax generaron sospechas.

Al consultar al paciente sobre su actividad en los días previos a la aparición de los síntomas, este contó que acababa de regresar de un viaje por Salta y Jujuy, por lo que se investiga si esa visita al norte argentino es el origen del caso.

También evalúan si la infección ocurrió mientras realizaba tareas de desmalezamiento en Bariloche, aunque esto tuvo lugar hace ya más de un mes, por lo que dado el tiempo de incubación del virus las autoridades consideran más probable que el contagio se haya producido durante su estadía en el norte del país, una región en la que el hantavirus es más frecuente.

Las muestras fueron enviadas al Instituto Malbrán para determinar el origen del contagio.

Bustamante explicó que en Bariloche circula la cepa Andes, la única que se transmite de persona a persona, motivo por el cual se aplica el aislamiento preventivo a los contactos estrechos, en este caso su pareja y su hijo. En cambio, en el norte argentino no se han documentado contagios interhumanos, por lo que ese tipo de medidas no se implementa.

La verificación del origen del contagio es clave para el protocolo. Ocurre que la cepa del NOA no se transmite de persona a persona, mientras que la cepa Andes, prevaleciente en la Patagonia, sí. Por ello, si la infección ocurrió en el norte, se relajaría el protocolo de los familiares aislados.

Antecedentes en la región
 

En febrero, un policía de 39 años murió por hantavirus en Bariloche. Ingresó al Hospital Zonal un sábado por la tarde, con síntomas similares a los de la gripe, y murió dos días más tarde. Había estado semanas antes haciendo trekking en la zona del paso Cardenal Samoré, cerca de la frontera con Chile.

En noviembre, además, otro hombre de 43 años falleció en la misma ciudad. En este caso, se trató de un albañil que comenzó a sentirse mal mientras trabajaba en una obra y tuvo que ser internado. Los resultados de los análisis, previos a su fallecimiento, arrojaron que tenía hantavirus.

Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, actualizado con los datos de la semana del 19 al 25 de abril, en la Argentina hubo 101 casos de hantavirus en toda la temporada 2025-2026. Las provincias con más registros fueron Buenos Aires (42), Salta (30) y Santa Fe (7). También hubo diagnósticos en Jujuy (6), Rio Negro (5), Entre Ríos (5) y Chubut (4). En ese período, hubo un total de 32 fallecidos.

 El ratón colilargo, que vive en áreas silvestres, es el principal roedor reservorio y transmisor del virus. 

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave y el ratón colilargo, que vive en áreas silvestres, es el principal roedor reservorio y transmisor del virus a través de la saliva, heces y orina que va eliminando a su paso.

El contagio al humano se produce por inhalación del virus debido al contacto directo con roedores y sus excreciones. Desde 1995, los distintos estudios científicos que existen en el país indican que la variante que circula en la Patagonia puede transmitirse de persona a persona.

Los síntomas frecuentes de la enfermedad son fiebre, dolor muscular, cefalea, náuseas, vómitos y dolor abdominal.