En los días previos al Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres un proyecto ingresó al Concejo en busca de brindar herramientas a un sector vulnerable en los barrios rosarinos: los hogares compuestos por hijos que viven con uno solo de sus progenitores, que en 9 de cada 10 hogares son mujeres jefas de hogar, según las encuestas. 

Surgió desde el Observatorio de Violencias “Mercedes Pagnutti” a partir de que sus activistas detectaron en el último tiempo muchas familias con dificultades para acceder a la cuota alimentaria, a la salud y a cierta asesoría judicial. "Esta falta de acceso son diversas formas de violencias a partir de las políticas de Estado nacionales del gobierno de Milei”, precisó la concejala Norma López.  

La propuesta del equipo de la concejala es crear un Programa Municipal Integral de Fortalecimiento de Hogares Monomarentales que sea articulado entre las secretarías de Salud, Educación, Trabajo, Género, Desarrollo Humano, etc. La autoridad de aplicación la definiría el Ejecutivo una vez avance el debate en el recinto.

Se busca garantizar el acceso efectivo a derechos, promover la autonomía económica y fortalecer las redes de cuidado y acompañamiento a esas familias “monomarentales” (como dieron a llamar en el proyecto) de la ciudad. En la propuesta explican que “se entiende por hogares monomarentales aquellos conformados por un único progenitor o referente adulto —mayoritariamente mujeres— a cargo exclusivo o principal de la crianza y el cuidado de niñas, niños y/o adolescentes”.

La iniciativa apunta a que estos grupos puedan contar con redes de cuidado infantil y comunitario. También intenta promover la autonomía económica y la inclusión laboral de las personas a cargo del hogar, garantizar acompañamiento integral ante situaciones críticas, sean de violencia por motivos de género, endeudamiento, crisis habitacional o de salud mental, y fortalecer la presencia territorial del Estado municipal mediante equipos interdisciplinarios estables.

“Las familias monoparentales deben ser priorizadas en el Estado municipal por los problemas que detectamos en salud mental de las propias madres, así como los riesgos de violencias, crisis subjetivas, consumo problemático. Ellas deben ser cuidadas, si consideramos que sobre sus espaldas recaen los cuidados de los hijos. El empobrecimiento es total, las familias están endeudadas, y la mayoría de estas son mujeres”, aseveró la concejala. 


Corte de asignaciones familiares 



López destacó que se conocieron datos nacionales que indican que en los últimos meses se dejaron de percibir 900 mil asignaciones familiares, que son las que otorga el Estado para hijos e hijas de empleados registrados. “Esto implica que esa cantidad de familias quedó desempleada, y esos desempleos implican que los gobiernos locales que son los de mayor cercanía, debamos hacer un esfuerzo para acompañarlas”, precisó la concejala. 

Estos desempleos, que se dan a partir de las políticas estatales del gobierno de Milei, implican también, según López, que queden sin obra social y pasen al sistema de salud público y sin cuota alimentaria. “A partir de esta realidad surgió plantearnos cómo asistimos a estas familias”, observó.


Robustecer el plan Cuidar

La edil recordó que “el municipio cuenta con el plan Cuidar para miles de familias rosarinas, entonces entre los objetivos de este programa se contempla fortalecerlo con herramientas, como la creación de un equipo jurídico de patrocinio y asesoramiento de todo tipo a estas madres solas.

En el proyecto se destaca como objetivo el de “articular un sistema municipal de cuidados para hogares monomarentales, garantizando prioridad en el acceso a: espacios de cuidado infantil municipales y comunitarios; jardines maternales y dispositivos de primera infancia; redes territoriales de cuidado con financiamiento y acompañamiento estatal y/o mixto; y horarios compatibles con jornadas laborales y de formación.

“Los equipos interdisciplinarios que intervienen en el territorio están sobrecargados ante tanta demanda, hay que fortalecerlos ya que son los que intervienen primero”, explicó. 


Un registro de hogares monomarentales 

Este programa de fortalecimiento contaría con un registro municipal de hogares monomarentales, de carácter voluntario, gratuito y confidencial, como herramienta central de planificación, monitoreo y acceso prioritario a las políticas públicas de cuidado y acompañamiento. “Es importante saber los datos reales que tenemos de las familias a nivel local y provincial, para generar mejores políticas públicas”, destacó.