El gesto de los jugadores de la Selección de fútbol de mostrar una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" no solo reavivó el debate por la soberanía en el país sino a escala global. En ese marco, un editorial del diario The Guardian plantea: "No pueden ser británicas para siempre".
Ese medio británico, de tendencia progresista, no solo no descalificó el planteo argentino sino que publicó una columna de opinión en la que instó al Reino Unido a retomar las negociaciones con Argentina.
"No pueden ser británicas para siempre" fue el título del artículo firmado por el columnista Simon Jenkins, disrruptivo para el discurso oficial del Reino Unido que se cierra a esa posibilidad.
"La enemistad entre Londres y Buenos Aires ha durado demasiado tiempo; tarde o temprano, prevalecerán las mentes sensatas", dice la bajada.
En el texto, el periodista repasa distintos procesos de descolonización impulsados por Londres a lo largo de las últimas décadas y puso el horizonte sobre las Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Jenkins menciona el acuerdo alcanzado esta semana entre el Reino Unido y España sobre Gibraltar. Señala, en la nota citada por Ambito, que la eliminación del histórico enrejado fronterizo representa mucho más que un cambio físico: simboliza el cierre de una disputa diplomática que llevaba décadas abierta.
En ese contexto, el autor se preguntó si el reclamo podría impulsar una discusión similar sobre las Islas Malvinas. "Pero, ¿será mucho esperar que una negociación similar surja producto de la semifinal de anoche?", se preguntó tras el gesto de los jugadores que desafío no solo la prohibición de la FIFA a desplegar mensajes políticos sino al extraño aval que el Gobierno nacional le dio a esa censura.
Distancia y costos en defensa
El columnista también cuestionó el costo que representa para el Reino Unido sostener la defensa del archipiélago. "Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que le cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras esterlinas en materia de defensa por año", afirmó.
Antes del conflicto bélico, Londres negociaba con Argentina una eventual transferencia de la soberanía, en línea con el proceso de descolonización impulsado por las Naciones Unidas sobre antiguos imperios europeos.
Según reconstruyó el artículo, en 1971 ambos países habían alcanzado un acuerdo que permitía a los habitantes de las islas viajar al territorio continental argentino para acceder a hospitales, comercios y otros servicios. "Gradualmente, los isleños estaban formando lazos cercanos con sus vecinos costeros", destacó.
Siempre según la cita de Ambito, Jenkins sostuvo que el debate no respondía únicamente a cuestiones históricas. "La problemática no era por una cuestión histórica -un argumento eterno-, sino por un sentido común geográfico", afirmó, al recordar que el propio Reino Unido analizaba entonces el elevado costo de mantener la defensa de un territorio distante.
"Para el Reino Unido, era ridículo que un estado europeo debiera destinar fondos para financiar una gran marina de guerra para defender tierras distantes y disputadas", sentenció al respecto.
Pasar a la acción
Para Jenkins, la guerra de 1982 congeló cualquier chance de acuerdo y el paso del tiempo no modificó el fondo del conflicto. "La realidad es que estas colonias, inevitablemente, tarde o temprano, se convertirán en parte de sus continentes. No pueden ser protegidas indefinidamente por un patrón europeo y los reclamos argentinos no se irán a ningún lado", sostuvo.
Concluyó con un llamado a que Londres retome el diálogo con Buenos Aires. "Tarde o temprano, el gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones. Como están las cosas, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth y el ministro de Defensa pospondrán el problema", escribió, antes de cerrar con una referencia al Mundial: "Sería gratificante si la bandera de las Malvinas exhibida durante el partido en los Estados Unidos sacudiera a alguien para que pase a la acción".