Un estudio de la Academia China de Ciencias Geológicas reescribió lo que se sabía sobre el origen de los continentes y su vínculo directo con la explosión de la vida.

Durante décadas, los geólogos supieron que esta colosal masa continental incluía lo que hoy conocemos como Sudamérica, África, Arabia, Madagascar, India, Australia y la Antártida. Pero esa era solo una parte de la historia. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista especializada Science Advances y liderado por Tao Wang, de la Academia China de Ciencias Geológicas, reveló que Gondwana era en realidad un verdadero coloso.

Los investigadores descubrieron fragmentos ocultos en terrenos precámbricos, es decir, bloques antiquísimos de la corteza terrestre formados antes del período Cámbrico, que habían quedado enterrados y olvidados dentro de cinturones orogénicos más jóvenes. Tras analizar datos geoquímicos de 25.346 rocas ígneas de todo el mundo, el equipo encontró piezas que alguna vez pertenecieron a Gondwana y que hoy están profundamente incrustadas en el sudeste asiático, Europa central y el sureste de América del Norte.

Con estas incorporaciones, la cobertura de Gondwana salta del 64% estimado previamente al 80% de toda la masa terrestre de la Tierra en aquel momento, lo que equivaldría a cerca del 19% al 25% de la superficie total del planeta.

"Si bien la historia de la Tierra registra al menos tres supercontinentes bien reconocidos -Columbia, Rodinia y Pangea-, el estatus de supercontinente de Gondwana fue durante mucho tiempo objeto de controversia", explicaron los autores. "Este estudio proporciona pruebas sólidas de que Gondwana cumple plenamente los requisitos para ser considerado 'Gran Gondwana', un supercontinente".

Los científicos aclararon que la cifra es incluso conservadora. "Esta estimación sigue siendo conservadora, ya que aún faltan varios componentes", afirmaron. El umbral generalmente aceptado para que una masa sea considerada supercontinente es el 75% de la masa terrestre. Gondwana lo superó con creces.

¿Por qué importa? La clave de la explosión de la vida

El hallazgo no es solo una curiosidad geográfica. Resuelve un viejo misterio evolutivo. Hace unos 541 millones de años, la Tierra vivió la Explosión Cámbrica, el evento crucial que desencadenó la aparición de la mayoría de los grupos de animales modernos. En apenas 70 a 80 millones de años, la vida pasó de ser simples colonias de células a una diversidad asombrosa.

Hasta ahora, los científicos pensaban que Gondwana era demasiado pequeño para haber generado los cambios planetarios necesarios para impulsar esa radiación biológica.

Con su nuevo tamaño, todo cambia.

"La radiación de los metazoos que tuvo lugar en la transición Ediacárico-Cámbrico hace entre 550 y 500 millones de años se cree que fue impulsada por ciclos de supercontinentes que afectaron el nivel del mar, la convección del manto y los niveles de gases volátiles atmosféricos", detalló el equipo. "Gondwana, la mayor masa continental de la época, se consideraba demasiado pequeña para generar este tipo de ciclos".

Ahora, siendo el 80% de la tierra emergida, Gondwana sí habría sido lo suficientemente masivo como para alterar la química de los océanos, los niveles de oxígeno y el clima global, creando las condiciones perfectas para que la vida compleja floreciera.

¿Qué fue la explosión Cámbrica?

Hace unos 541 millones de años, y durante unos 70 millones de años, una gran variedad de animales irrumpió de forma repentina en la escena evolutiva. Antes, hace unos 580 millones de años, la mayoría de los organismos eran simples y unicelulares.

Los científicos especulan que un gran aumento de oxígeno en océanos y atmósfera fue la chispa que permitió el desarrollo de esqueletos, ojos y depredadores. El período finalizó con la extinción masiva del Cámbrico-Ordovícico, hace aproximadamente 488 millones de años.