Tras el retiro de Lionel Messi a la selección argentina, el médico endocrinólogo Diego Schwarzstein, quien diagnosticó y trató el déficit de la hormona de crecimiento del jugador cuando tenía nueve años en la ciudad de Rosario, repasó sus vivencias con el astro y confesó que guarda un tesoro invaluable de sus tiempos en el club rojinegro.
En diálogo con Radiópolis (Radio 2), desde Barcelona en donde vive, el profesional aseguró que en sus inicios el astro "era un chico normal, un chico común y corriente, con un problema de crecimiento como tantos chicos". Sobre aquellos primeros encuentros en su consultorio, agregó que el niño era "algo tímido o introvertido" y que, lejos de imaginar el futuro de éxito, "no tenía ambiciones de esto, tenía ambiciones de jugar al fútbol", sentenció.
El vínculo entre ambos se forjó fuertemente a través de la pasión por el deporte. Schwarzstein reconoció que se considera un "futbolero que trabaja de médico", lo cual ayudó a cimentar una relación cercana tanto con el paciente como con su familia. En ese sentido, destacó que la trayectoria del capitán de la selección parece "un guion cinematográfico", marcado por hitos casi inverosímiles.
El tesoro de Newell's
Ante la consulta sobre los recuerdos materiales que conserva de aquella etapa, el médico sorprendió con una enorme revelación. "Tengo la historia clínica (...) y tengo la última camiseta que usó en Newell's con 13 años, que cuando se vino a vivir a Barcelona me la regaló", contó emocionado. Según detalló, la prenda cuenta con una dedicatoria escrita con "letra de nene".
Messi se sumó oficialmente al club rosarino el 30 de marzo de 1994, con seis años de edad y formó parte de la célebre categoría 87, apodada "La Máquina", donde deslumbró por su impresionante cantidad de goles. Jugó en las Infantiles de Newell's hasta el año 2000, momento en el cual se mudó a Barcelona para unirse a La Masía y continuar su tratamiento médico y carrera profesional.
"Cuando uno hace una mudanza internacional tiene que elegir mucho qué se lleva y qué no se lleva, y la única que me traje es esta", confesó, para luego bromear con que la tiene colgada al lado del único traje que usa para ir a casamientos.
Además, consultado sobre la permanente ilusión de que el jugador regrese a disputar el torneo local en su ciudad natal, el profesional admitió que la esperanza se mantiene intacta: "Mientras esté pateando la pelota, todos los hinchas de Newell's la tenemos".
Cabe mencionar que este martes, el gobernador Maximiliano Pullaro, deslizó que existen conversaciones para que Messi, al igual que Di María volvió a Rosario Central, regrese al club rojinegro.
El fin de una era y la mirada en España
En otro tramo de la charla, el endocrinólogo radicado en España se refirió a cómo se vive el presente del futbolista en territorio catalán. Aseguró que allí la consagración en el Mundial "casi pasó desapercibida" y relató la frialdad con la que se trató a los campeones. "El Barcelona, que jugó contra el Real Sociedad y había nueve campeones del mundo en el campo, decidió no hacer ningún homenaje", indicó.
Finalmente, Schwartzstein se refirió al cierre del ciclo de Messi con la camiseta albiceleste y el impacto de su eventual retiro del equipo nacional. "Lo vi como todos los hinchas de fútbol, con nostalgia, con tristeza", admitió.
"Viene una etapa nueva, distinta, difícil, como el posmaradonismo, y bueno, esta es etapa de duelo para los futboleros", reflexionó. Lejos de atribuirse algún mérito por la enorme carrera de su paciente, concluyó: "No he sido protagonista, soy un actor secundario en la tremenda historia de Leo. Agradezco haber tenido la posibilidad de participar".